Qué diferencia hay entre creer algo y decir que crees algo?
Tengo un amigo que a veces me llama, y me cuenta de sus problemas para poder vivir la vida católica. Él dice creer, tener fe, pero tiene issues con la masturbación y el sexo en general. Es un bellaco malo de toda la vida. Cuando ibamos a su casa, y salía una teta en la tele, rápido se metía la mano debajo del pantalón a achucharse la matraquilla. Recientemente se ha metido en un grupo medio hardcore católico. Y tiene un problemón porque la masturbación es etiquetada como algo muy pecaminoso, que requiere confesión. Así que el tipo tiene que ir a confesarse con frecuencia sólo por ese asunto!
Hey sacerdote, qué tal!
-Otra vez tú, pajero???
Después de hablar con él la última vez, me acordé de cuando yo estaba en esa situación. Respecto a las pajas como pecado grave, se me ocurrió preguntarle a mi amigo, si él tuviera la facultad especial de ver a Dios, Jesús, los ángeles...¿se haría una paja frente a ellos? ¿Se haría una paja en un arranque de bellaquera, viendo que la Virgen está en el mismo cuarto que él?
Yo creo que no podría hacerse la paja viéndole las bárbas a Jesús.
Ahora, volviendo a la realidad, la pregunta es, ¿por qué entonces se hace pajas en su vida cotidiana? Si sabe que esos espíritus lo están viendo anyways!
La única respuesta que se me ocurre es que se hace pajas porque realmente no cree en lo que dice creer. Y eso me lo aplico a mí mismo cuando era religioso. Yo decía que creía en cosas, sin embargo, ahora veo que no creía realmente. Pensaba que creía. Me gustaba creer que creía. Y toda aparente contradicción la justificaba como un asunto metafísico, una lucha entre el espíritu y la debilidad de la carne. Osea, montaba toda una narrativa (pre-fabricada por la religión misma) para explicar que un día yo dijera algo, y al otro hiciera lo opuesto.
En la intimidad, cuando somos "creyentes", nos "atrevemos" a pecar porque realmente no sentimos que haya un policía mirando. Si los llamados "creyentes" creyeran en Dios, ni siquiera haría falta manipularlos con miedos al diablo o al infierno. El creyente dice creer en un Dios que lo sabe y lo ve todo, además es omnipresente. De modo que cuando cagas, chingas, o te haces pajas, supuestamente Dios lo está presenciando todo como espectador de cine en primera fila con gafitas 3-D.
Si realmente creyeran eso, nadie pecaría. Habría que estar loco para hacerlo!
"Hola Jesús! cómo estás hoy? Me encanta tu túnica dorada...pero espera un momento que voy a atracar este banco."
¿Haríamos eso si en vez de Jesús fuera un policía el que nos viera?
Y no es para risa, porque las cárceles están repletas de personas que dicen creer en Dios. Realmente creen?
La pregunta es: ¿Por qué los que dicen creer se comportan como si no creyeran? Y no me vale la respueta: "Es que algunos católicos no son verdaderos católicos." No no no. Me refiero a TODOS los creyentes. Todos los católicos o cristianos dicen ser pecadores. Entonces, ¿¿por qué pecan si creen que hay seres tangibles invisibles mirándolos todo el tiempo?? Si son incapaces de cometer ciertos pecados frente a otros seres humanos, por qué le dan menos importancia al "hecho" de ser observados día y noche por dioses o ángeles, cuando eso implica algo muchísimo más grave! A un vecino le puede parecer mal que te acuestes con putas...Pero a Dios no sólo le parece mal. Dios te manda al infierno! Y te está viendo hacerlo, cabrón! No te da vergüenza??
Pienso que la mayoría de los creyentes se comportan contrario a lo que predican, porque realmente no creen en su religión. ¿Por qué entonces se presentan en sociedad como "creyentes"? Porque su vida religiosa no es más que un simulacro. Es un simulacro basado en lo que la tradición y las costumbres le han enseñado. Es simulacro producto de lo que sabes que esperan tus familiaries y los vecinos de ti. Quizá no estás seguro de que hayan ángeles mirándote mientras te pajeas, pero SABES que tu familia espera cierta conducta de ti. Y eso sí que es real. También, el simulacro se realiza en base a lo que esperas de ti mismo. Digamos, eres un católico, entonces te toca ir a misa, te toca comulgar, rezar, confesarte, etc. Si te tomas la religión en serio, lo haces. Participas en sociedad como católico. Das vida a ese simulacro, donde dices creer en Dios, pero realmente te contradices a la que concientemente cometes el primer pecado.
Cuando un supuesto creyente peca, es como si dijera "hago esto, porque nadie me mira". Y si nadie lo mira, es porque para él no existe Dios. ¿O acaso piensa que a un ser omnipotente se le puede escapar algo de lo que hace? "Bah, voy a hacer este pecadito...me voy a hacer una pajita aunque la lechecita le salpique a mis angelitos de la guarda." Ojos que no ven, corazón que no siente.
Mi amigo, cada vez que se pajea, no sabe que con ello niega la existencia de Dios mejor que el más hardcore de los ateos. Y quizá ahí radica la diferencia entre la mayoría de los creyentes y ateos. Ambos viven en el mismo mundo. Ambos se comportan en última instancia como les da la gana. Pero los creyentes añaden a eso un simulacro basado en creencias que ni ellos mismos se tragan pero que regurjitan por toda su vida, dada su incapacidad para analizar críticamente el guión que sus padres, las instituciones y la sociedad le han asignado.
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martes, 26 de octubre de 2010
lunes, 13 de abril de 2009
Más crisis, más superstición
La crisis económica mundial pone en evidencia lo que somos. Una especie de primates que inventan escapes metafísicos como paliativos a la realidad de sus miserias. Acabo de leer en ENDI.com, un artículo que habla sobre el incremento de la "espiritualidad" en estos tiempos díficiles. Deepak Chopra hace su agosto, y hasta los curas católicos celebran!!Cuando no hay trabajo. Cuando los bancos nos han privado de nuestro derecho a tener una casa. Cuando los gobiernos corruptos nos roban la mitad de nuestro salario para fundírselo en mierda. ¿A qué recurrimos? Al horóscopo. A cadenas de oraciones. Talismanes. Tarot. Y sobre todo a "Papito Dios", como le llaman muchos puertorriqueños, como si se tratase de niños de 6 años, a su amigo imaginario colectivo.
La gente se reune. "Oremos." Los pastores protestantes llenan sus bolsillos; las canastas rebosan... Pero la crisis se mantendrá. Y seguirá hasta que el desmadre del sistema pueda encontrar el equilibrio, y los grandes marioneteros, que son los bancos, las multinacionales —y no Dios—, decidan que se acabó la crisis.
Cuando esto suceda, millones se habrán quedado sin trabajo, perdido sus casas; y los que no se hayan pegado un tiro llamarán a los que viven debajo de un puente, y dirán "Alabemos juntos a Dios, que nos sacó de la crisis!"
¡Qúe predecibles somos los humanos!
Darán gracias a un "Ser" que, pudiendo evitar sus miserias desde un principio, se negó a hacerlo y permitió que tal debacle mundial ocurriera (además dejando escapar a paraísos fiscales el dinero de los desgraciados que cometieron el crimen).
Si ese Dios fuera real, en el mejor de los casos deberíamos llamarlo mediocre. Pero si tal entidad no existe, entonces mediocres son los humanos que no han podido inventarse una divinidad mejor. Y la pregunta a hacer sería: En estos tiempos de crisis, después que los mercaderes de la fe hayan llenado la cartera, ¿en qué quedará tanta alabanza a Dios?
Pues creo que en homenaje. Homenaje colectivo a nuestra mente de borricos.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Tony Blair: Dios y la religión resolverán los problemas del mundo
El humanismo no es suficiente, dice Blair.
"La guía para el mundo del futuro se encuentra en restaurar la fe religiosa al lugar que merece."
¿Acaso olvida Blair que cuando la fe religiosa servía de "guía para el mundo", Occidente atravesaba lo que los historiadores llaman, con razón, la Edad Oscura?
¿Para qué quiere Blair más religión? ¿Para qué echar más leña al fuego del irracionalismo, el fanatismo, ideologías que sólo actúan para dividir a la humanidad? ¿No somos ya lo suficientemente felices con Santa Claus, Visa y la guerra de Iraq?
"El siglo XXI será más pobre en espíritu, peor en ambición, menos disciplinado en conciencia, si no está bajo la tutela de la fe en Dios."
(Ahora que no es primer ministro, Blair se dedica a la profecía. Y a resolver los problemas de Palestina e Israel...Ya vemos lo bien que la "fe en Dios" lo ayuda a realizar su trabajo. Muy efectiva...)
"No ataco el trabajo de los humanistas [...] sólo digo que hay límites para el humanismo, y que más allá de esos límites sólo Dios puede trabajar."
Esta frase resume perfectamente el espíritu del religioso. El religioso cree que todos los no-creyentes piensan en sus propios términos. Sr. Tony Blair, ¿qué humanista moderno ha proclamado tener poder "ilimitado" o la solución a todos los problemas? Los únicos que atribuyen poder ilimitado a algo o alguien, son USTEDES los religiosos a personajes ficticios en regiones supracelestes. A esos dioses, ustedes atribuyen poderes absolutos, y sobrenaturales. Sin embargo, con toda la fe que profesan tener, no han logrado que esas deidades se conmuevan por nuestros males mundanos. Dios sigue en silencio, Sr. Blair. (Y también sigue cojo.)
Sr. Blair, los humanistas somos los primeros en reconocer nuestras limitaciones, como algo intrínseco a nuestra especie. Venimos del mismo ancestro de los monos!!! Admiramos a Darwin!! Somos primates, animales pensantes, señor Blair!! Seres imperfectos, con cuerpos limitados y mentes limitadas. Tan limitados que solemos inventar dioses para no sentirnos tan limitados! Con problemas heredados de nuestra naturaleza y nuestros embrollos psicológicos y sociales, que sólo nos corresponden a nosotros resolver! No a ningún dios de paja mental. Los problemas no se resuelven con ideologías, teorías, o religiones. Bien dijo Jean-Paul Sartre (uno de esos humanistas a los que su entendimiento jamás podrá acceder), que los problemas se resuelven ACTUANDO; ni teorizando ni rezando en una esquina.
"Podemos hacer actos de misericordia, pero sólo Dios puede elevarlos en dignidad."
Nuevamente, otra manera de desmerecer el valor de la acción humana. Si no es através de una fe en particular, los actos que hacemos no valen en plenitud. Es decir, las acciones no valen nada si mientras las hacemos no tenemos en nuestra cabeza ciertas ideas pululando. Dicho de otra manera: Las acciones de los religiosos valen más que las de los no-creyentes.
"Sólo de Dios viene la gracia..."
Me pregunto en qué pensaba Blair cuando copulaba con su esposa y engendraba a su famoso hijo borrachuzo. "Oh esposa mía, ahí te va esa lechecita y por la gracia de Dios tendremos un bonito niño!!!"
Sr. Blair, el papel de predicador moral le queda grande. Usted es un socio de George W. Bush; lo cual marca su nombre por el resto de la historia como co-asesino, co-genocida y embaucador.
Búsquese otro trabajo. Retírese a disfrutar con sus millones de billetes, e intente morir con dignidad, por la gracia del dios que alaba en su cabeza. No hable más mierda.

"La guía para el mundo del futuro se encuentra en restaurar la fe religiosa al lugar que merece."
¿Acaso olvida Blair que cuando la fe religiosa servía de "guía para el mundo", Occidente atravesaba lo que los historiadores llaman, con razón, la Edad Oscura?
¿Para qué quiere Blair más religión? ¿Para qué echar más leña al fuego del irracionalismo, el fanatismo, ideologías que sólo actúan para dividir a la humanidad? ¿No somos ya lo suficientemente felices con Santa Claus, Visa y la guerra de Iraq?
"El siglo XXI será más pobre en espíritu, peor en ambición, menos disciplinado en conciencia, si no está bajo la tutela de la fe en Dios."
(Ahora que no es primer ministro, Blair se dedica a la profecía. Y a resolver los problemas de Palestina e Israel...Ya vemos lo bien que la "fe en Dios" lo ayuda a realizar su trabajo. Muy efectiva...)
"No ataco el trabajo de los humanistas [...] sólo digo que hay límites para el humanismo, y que más allá de esos límites sólo Dios puede trabajar."
Esta frase resume perfectamente el espíritu del religioso. El religioso cree que todos los no-creyentes piensan en sus propios términos. Sr. Tony Blair, ¿qué humanista moderno ha proclamado tener poder "ilimitado" o la solución a todos los problemas? Los únicos que atribuyen poder ilimitado a algo o alguien, son USTEDES los religiosos a personajes ficticios en regiones supracelestes. A esos dioses, ustedes atribuyen poderes absolutos, y sobrenaturales. Sin embargo, con toda la fe que profesan tener, no han logrado que esas deidades se conmuevan por nuestros males mundanos. Dios sigue en silencio, Sr. Blair. (Y también sigue cojo.)
Sr. Blair, los humanistas somos los primeros en reconocer nuestras limitaciones, como algo intrínseco a nuestra especie. Venimos del mismo ancestro de los monos!!! Admiramos a Darwin!! Somos primates, animales pensantes, señor Blair!! Seres imperfectos, con cuerpos limitados y mentes limitadas. Tan limitados que solemos inventar dioses para no sentirnos tan limitados! Con problemas heredados de nuestra naturaleza y nuestros embrollos psicológicos y sociales, que sólo nos corresponden a nosotros resolver! No a ningún dios de paja mental. Los problemas no se resuelven con ideologías, teorías, o religiones. Bien dijo Jean-Paul Sartre (uno de esos humanistas a los que su entendimiento jamás podrá acceder), que los problemas se resuelven ACTUANDO; ni teorizando ni rezando en una esquina.
"Podemos hacer actos de misericordia, pero sólo Dios puede elevarlos en dignidad."
Nuevamente, otra manera de desmerecer el valor de la acción humana. Si no es através de una fe en particular, los actos que hacemos no valen en plenitud. Es decir, las acciones no valen nada si mientras las hacemos no tenemos en nuestra cabeza ciertas ideas pululando. Dicho de otra manera: Las acciones de los religiosos valen más que las de los no-creyentes.
"Sólo de Dios viene la gracia..."
Me pregunto en qué pensaba Blair cuando copulaba con su esposa y engendraba a su famoso hijo borrachuzo. "Oh esposa mía, ahí te va esa lechecita y por la gracia de Dios tendremos un bonito niño!!!"
Sr. Blair, el papel de predicador moral le queda grande. Usted es un socio de George W. Bush; lo cual marca su nombre por el resto de la historia como co-asesino, co-genocida y embaucador.
Búsquese otro trabajo. Retírese a disfrutar con sus millones de billetes, e intente morir con dignidad, por la gracia del dios que alaba en su cabeza. No hable más mierda.
sábado, 7 de febrero de 2009
Religiosos inmorales: ¿Prueba de inexistencia de Dios?
¿Es la inmoralidad de los religiosos una prueba definitiva de que sus dioses no existen?Últimamente se ven muchos páginas en internet que destacan la basura moral en todos los textos sagrados. Un ejemplo muy bueno es www.evilbible.com (¡echen un vistazo!). La pregunta a hacerse es: ¿Cómo los religiosos pueden hablarnos de la existencia de dioses, si ni siquiera son personas capaces de hacer lo que sus dioses piden?
Los religiosos se defienden. Para ellos no se puede culpar a una religión por los crímenes cometidos por los individuos que profesan esa fe. No podemos decir que la existencia de sacerdotes pedófilos y homosexuales sea la prueba de que su dios sea falso.
Es cierto. No puede deducirse del mal comportamiento de una persona, que sus creencias, seas cuales sean, sean falsas...pero sí sospechosas.
Lo que los religiosos no comprenden, es que las atrocidades morales cometidas en la Biblia, no son sólo hechas por personajes secundarios, sino por los máximos líderes religiosos (por lo tanto, morales); por aquellos mismos que supuestamente recibían las revelaciones directamente de los dioses!
El mejor ejemplo es el personaje Moisés. (Y digo personaje, porque ni siquiera existe evidencia fuera de la misma Biblia, de que haya existido tal tipo.) Moisés, como muchos recordarán, no sólo es un profeta del dios judío, y el que comienza el camino a la "Tierra Prometida", sino quien escribe las leyes de comportamiento para su pueblo. Aquel que tiene la autoridad de decir qué está bien y qué está mal. Moisés dice recibir esa autoridad de la divinidad misma, la cual se le aparece en un arbusto en fuego. Entre las leyes reveladas por ese dios a Moisés se encuentra uno de los diez mandamientos: "No matarás". Sin embargo, cuando leemos más adelante nos encontramos al mismo Moisés ordenando la invasión de ciudades y el exterminio de sus habitantes. En un momento de la historia, Dios reprende a Moisés, diciéndole que fue demasiado blando y no mató suficientes impíos, y que tomó demasiados niños y mujeres esclavas!!
No estamos diciendo que como Moisés fue un inmoral su Dios no existe. De lo que se trata es de ver qué tipo de persona es esa que nos esta vendiendo el cuento de que ESE dios específico existe. De ahí se desprende la siguiente pregunta: ¿Es Moisés una persona de fiar? ¿Podríamos creerle algo a un maniaco genocida, que dice tener visiones celestiales? Seamos honestos. Hoy día, cualquier individuo con el record criminal de Moisés, estaría encerrado en la cárcel o en un manicomio. Sería un loco más de entre tantos. Pero a todos nos da igual que en las cárceles haya asesinos o que en los manicomios haya dementes. Lo que no puede darle igual a un religioso es que el FUNDADOR de SU religión se encuentre entre ellos!! (¿O sí le da igual?...)
Ese es el verdadero propósito de esas páginas que compendian la basura moral de la Biblia. No se trata de que la gente diga "Como Josué asesinó a miles, entonces su dios tiene que ser falso." No. Sino que pensemos que el comportamiento barbárico de esos personajes bíblicos nos permite explicar más fácilmente el comportamiento barbárico del dios que inventaron. No nos prueba que no exista Dios. Sino que hace su existencia más improbable en la mente de una persona racional. Demasiado improbable. Tan improbable que casi podemos afirmar: El dios de Moisés, fue un invento de la mente de un enfermo. (Aunque quizá lo correcto en este caso sería decir que tanto Dios como Moisés fueron, ambos, inventos del folclore judío. Ese es otro tema.)
En resumen. El peso de las palabras de un inmoral, sadista, asesino, genocida, está comprometido por su credibilidad. Y su credibilidad por su reputación y su comportamiento.
Así que, volviendo al principio, ¿Dios existe?
Mejor no preguntarle a Moisés.
martes, 1 de julio de 2008
Religión a la carta
Hace unos meses me invitaron a un bautizo. La verdad que un bautizo es la cosa más aburrida que se pueda presenciar. Al menos en las bodas ponen musiquita que te conmueve y te saca una lagrimita. Pero en el bautizo solo hay un manoseo de bebés, que si lo agarra la madre, que si lo agarra la madrina, no se sabe quién coño lo agarra, luego cagan al bebé de miedo echándole aguas mágicas que entiendo “quitan el pecado” que cometió no se quién coño…En fin, ese no es el tema…El asunto es que luego preguntando por ahí, me di cuenta que los padres y padrinos de ese bebé, no es que fueran típicos católicos no –practicantes; sino que ni siquiera creían ni tenían puta idea de lo que era un sacramento, el pecado original, e incluso me dijeron que no creían en tales cosas. Y lo peor de todo: que bautizaban al niño por complacer a los abuelos!!
Indagando más en el asunto, descubrí que los padres de ese bebé incluso se habían casado por la Iglesia por la misma razón. Que los cuatro viejos, los cuatro futuros abuelos, estuvieran super contentísimos. Yo, la verdad, no entiendo qué carajo tiene que ver la felicidad de un viejo con que te cases por la fucking Iglesia. Si fuera así el mundo estaría lleno de suegras felices. Y me consta que eso no es así.
Total, que yo, comencé a hacer preguntas a esos padres, y les cuestioné que cómo era posible que ellos formaran parte de un acto que para la Iglesia es tan solemne, cuando ellos no creían en eso. Que bautizaran a un niño cuando creen que no existe ni el diablo ni el pecado original, etc. Y fue entonces que recibí la respuesta que se repite una y otra vez por doquier: “Nosotros tomamos lo que nos parece bien, y lo que no, lo descartamos. Lo útil se coge, y lo demás se ignora.”
Lo útil…Lo UTIL! Que joya del pragmatismo contemporáneo! Oh William James!! Oh John Dewey!!!
Pero me pregunto, ¿qué carajo es lo que les parece “bien” de un bautizo?! ¿Dónde está la utilidad espiritual? ¿En qué parte? ¿En el exorcismo? ¿El aguita sobre el bebé? ¿O no será más bien, el tener una oportunidad de verle la cara a un antiguo novio, y decirle en la cara “mira el hijo tan guapo que TU no me diste, so cabrón”? O talvez, se trata de ver a las primas que hace siglos no ves….O el poder pisar una iglesia, y curarnos un poco ese remordimiento de que no pisamos suelo sagrado nunca, y presumir ante los demás: “Uy, miren qué bien comienzo con la educación cristiana de mi hijo! Aun no sabe hablar, y ya está hecho todo un católico militante!! Mírenlo qué mono con su medallita de San Crispín!”
¿No será que lo que les parece “bien” del bautizo es realmente su utilidad social y psicológica en vez de espiritual?
Pues bien, ante ese panorama de que “Tomamos lo que nos parece bien”, no pude más que recordar cuando llego a un restaurant y el mesero me da el menú, y voy escogiendo elementos de la carta. “Hmm este me parece bien…hmmm, este no…quiero este, quiero esto, quiero aquello….” Mientras tengo el dinero, eres el emperador, el todo poderoso. Pide, que hay!
¿Pero acaso una doctrina religiosa puede ser igual que un menú, que un pedido a la carta?
¿Quién es el verdadero todo poderoso? ¿El comensal, o el cocinero?
“Por favor, señor camarero, ehhh, tráigame un poquito de Santísima Trinidad, un poquito de milagros, bodas (que no me salgan muy caras…), y un poquito de amor al prójimo, lo justito….errr…lo del diablo, los malévolos condones, el infierno e ir a misa los domingos, mejor no me lo traiga…”
De pequeño me enseñaron que el pilar de la doctrina era la fe, no la utilidad. La doctrina sobrevive tal cual es, gracias a personas que CREEN que esa doctrina es verdadera. Importa un carajo si es útil, si sirve o no para algo. En el momento en que una doctrina pende de intereses prácticos personales, la doctrina se va a la mierda! Por eso, sin llegar tampoco al extremo fundamentalista, los religiosos tienen que elegir entre creer o no creer. No hay medias tintas. Yo no puedo decir, creo en X punto, pero no creo en Y. ¿Por qué no? Porque eso pondría en jaque la esencia misma del concepto de fe, y en entredicho la idea de que esa doctrina sea verdaderamente una revelación divina.
¿Cómo es posible que yo descarte elementos de una doctrina, cuando parto del hecho de que ésta ha sido revelada por Dios? ¿Quién se atrevería a decirle a Dios cara a cara, “esto me gusta, pero esto no”? Y es que se nos olvida que en un restaurant el que hace el menú, no es el que come, sino el chef.
El cinismo de querer hacer una religión a la carta, forma parte de la sociedad hastiada de religión en la que vivimos. Una sociedad donde la idea de Dios es irrelevante, pero por su superficialidad se resiste a mandar a la mierda el saco de tradiciones y formalismos que conlleva ese pensamiento mágico-religioso. Por eso, con la excusa de complacer a los fucking abuelos y suegros, la gente no hace más que mantener alimentada a la maldita bestia del irraciocinio que se resiste a morir.
Gente, a los supuestos “católicos” que me leen, les recuerdo que decir que se pueden escoger sólo los elementos que entendemos como “prácticos” o “útiles” de la doctrina, es sinónimo de cagarse en la misma doctrina. De reirse de ella. Es poner en duda su fundamento como “verdad” y “revelación”. Si piensas que el diablo, el pecado original, y los sacramentos eternos, son mentiras creadas por los humanos, ¿entonces qué te da la seguridad de que el resto de la sopa doctrinal no lo sea también? O crees o no crees! No seas hipócrita. Al carajo los abuelos y el párroco de la esquina. Acepta que sólo sigues fórmulas que te enseñaron de niño, cuando aun no tenias capacidad de razonar. Pero, ya no eres un niño, ya puedes razonar!! Entonces, si piensas que la religión que te enseñaron está repleta de mierda, te invito a que la escupas de tus entrañas. Sácala de ti!! Cágate en la fucking estampa de los obispos y la paloma del Espíritu Santo y el cuerno del diablo. Y ten los cojones de ser una persona pensante y capaz de DUDAR.
No nos creamos que la Iglesia no conoce el fenómeno de religión a la carta. La Iglesia bien sabe que el 90% de la gente vive “sin Dios” y sólo va a los templos para ceremonias sociales y enseñar el trajecito y presumir las prendas. Pero la Iglesia, moribunda, debe aceptar esta condición. Primero, porque gracias a esas ceremonias entran muchos billetes a sus arcas, y segundo, porque si se le explicara claramente a los feligreses que es necesario creer en TODO lo que predican, la gente, los pocos que aun van los domingos, saldrían corriendo. Por eso, hoy, entran a misa mujeres con escotes que casi se le salen las tetas (a algunas de facto se les salen), y minifaldas que revelan su celulitis, y pantalones a media cadera que revelan los aros del tanga.(Mmmm tan sebxy!) Por eso la nueva generación de curas ya no le dice los jóvenes que las pajas los llevarán al infierno. Por eso dicen ahora que no importan tanto las "formas", sino las intenciones. blah blah blah
No se engañen. Esa “tolerancia” con los tibios, que hoy distingue a la Iglesia, no crean que forma parte de algún cambio oficial de su doctrina. En el núcleo siguen pensando igual que hace 400 años. (En fin, la verdad doctrinal se supone que es "eterna", no?) Y si la Iglesia de hoy, tuviera el poder que hace 200 años, a muchos, como yo, nos estarían quemando vivos en hogueras. La tolerancia con los católicos tibios, la aceptación de los católicos “no-practicantes”, que más bien deberían llamarse “fieles infieles”, es una desesperada estrategia de supervivencia, una táctica que utiliza el monstruo herido para no morir mediante transfusiones al Banco Vaticano. Pura conveniencia histórica. Pero sin duda, adentro, muchos gustarían de excomulgarnos a todos!!! (Uy qué miedo!)
Pero ya es demasiado tarde. La espada de la razón hace mucho ya que rajó a la Gran Bestia de la Mentira, y desenmascaró al cristianismo como la mayor farsa de Occidente. El catolicismo sólo sobrevive mediante rituales muertos, practicados mayormente por supuestos “pragmáticos” dispuestos a revivirla pidiendo dogmas a la carta.
Tú, amigo (a) que me lees, ¿eres uno de ellos?
Indagando más en el asunto, descubrí que los padres de ese bebé incluso se habían casado por la Iglesia por la misma razón. Que los cuatro viejos, los cuatro futuros abuelos, estuvieran super contentísimos. Yo, la verdad, no entiendo qué carajo tiene que ver la felicidad de un viejo con que te cases por la fucking Iglesia. Si fuera así el mundo estaría lleno de suegras felices. Y me consta que eso no es así.
Total, que yo, comencé a hacer preguntas a esos padres, y les cuestioné que cómo era posible que ellos formaran parte de un acto que para la Iglesia es tan solemne, cuando ellos no creían en eso. Que bautizaran a un niño cuando creen que no existe ni el diablo ni el pecado original, etc. Y fue entonces que recibí la respuesta que se repite una y otra vez por doquier: “Nosotros tomamos lo que nos parece bien, y lo que no, lo descartamos. Lo útil se coge, y lo demás se ignora.”
Lo útil…Lo UTIL! Que joya del pragmatismo contemporáneo! Oh William James!! Oh John Dewey!!!
Pero me pregunto, ¿qué carajo es lo que les parece “bien” de un bautizo?! ¿Dónde está la utilidad espiritual? ¿En qué parte? ¿En el exorcismo? ¿El aguita sobre el bebé? ¿O no será más bien, el tener una oportunidad de verle la cara a un antiguo novio, y decirle en la cara “mira el hijo tan guapo que TU no me diste, so cabrón”? O talvez, se trata de ver a las primas que hace siglos no ves….O el poder pisar una iglesia, y curarnos un poco ese remordimiento de que no pisamos suelo sagrado nunca, y presumir ante los demás: “Uy, miren qué bien comienzo con la educación cristiana de mi hijo! Aun no sabe hablar, y ya está hecho todo un católico militante!! Mírenlo qué mono con su medallita de San Crispín!”
¿No será que lo que les parece “bien” del bautizo es realmente su utilidad social y psicológica en vez de espiritual?
Pues bien, ante ese panorama de que “Tomamos lo que nos parece bien”, no pude más que recordar cuando llego a un restaurant y el mesero me da el menú, y voy escogiendo elementos de la carta. “Hmm este me parece bien…hmmm, este no…quiero este, quiero esto, quiero aquello….” Mientras tengo el dinero, eres el emperador, el todo poderoso. Pide, que hay!
¿Pero acaso una doctrina religiosa puede ser igual que un menú, que un pedido a la carta?
¿Quién es el verdadero todo poderoso? ¿El comensal, o el cocinero?
“Por favor, señor camarero, ehhh, tráigame un poquito de Santísima Trinidad, un poquito de milagros, bodas (que no me salgan muy caras…), y un poquito de amor al prójimo, lo justito….errr…lo del diablo, los malévolos condones, el infierno e ir a misa los domingos, mejor no me lo traiga…”
De pequeño me enseñaron que el pilar de la doctrina era la fe, no la utilidad. La doctrina sobrevive tal cual es, gracias a personas que CREEN que esa doctrina es verdadera. Importa un carajo si es útil, si sirve o no para algo. En el momento en que una doctrina pende de intereses prácticos personales, la doctrina se va a la mierda! Por eso, sin llegar tampoco al extremo fundamentalista, los religiosos tienen que elegir entre creer o no creer. No hay medias tintas. Yo no puedo decir, creo en X punto, pero no creo en Y. ¿Por qué no? Porque eso pondría en jaque la esencia misma del concepto de fe, y en entredicho la idea de que esa doctrina sea verdaderamente una revelación divina.
¿Cómo es posible que yo descarte elementos de una doctrina, cuando parto del hecho de que ésta ha sido revelada por Dios? ¿Quién se atrevería a decirle a Dios cara a cara, “esto me gusta, pero esto no”? Y es que se nos olvida que en un restaurant el que hace el menú, no es el que come, sino el chef.
El cinismo de querer hacer una religión a la carta, forma parte de la sociedad hastiada de religión en la que vivimos. Una sociedad donde la idea de Dios es irrelevante, pero por su superficialidad se resiste a mandar a la mierda el saco de tradiciones y formalismos que conlleva ese pensamiento mágico-religioso. Por eso, con la excusa de complacer a los fucking abuelos y suegros, la gente no hace más que mantener alimentada a la maldita bestia del irraciocinio que se resiste a morir.
Gente, a los supuestos “católicos” que me leen, les recuerdo que decir que se pueden escoger sólo los elementos que entendemos como “prácticos” o “útiles” de la doctrina, es sinónimo de cagarse en la misma doctrina. De reirse de ella. Es poner en duda su fundamento como “verdad” y “revelación”. Si piensas que el diablo, el pecado original, y los sacramentos eternos, son mentiras creadas por los humanos, ¿entonces qué te da la seguridad de que el resto de la sopa doctrinal no lo sea también? O crees o no crees! No seas hipócrita. Al carajo los abuelos y el párroco de la esquina. Acepta que sólo sigues fórmulas que te enseñaron de niño, cuando aun no tenias capacidad de razonar. Pero, ya no eres un niño, ya puedes razonar!! Entonces, si piensas que la religión que te enseñaron está repleta de mierda, te invito a que la escupas de tus entrañas. Sácala de ti!! Cágate en la fucking estampa de los obispos y la paloma del Espíritu Santo y el cuerno del diablo. Y ten los cojones de ser una persona pensante y capaz de DUDAR.
No nos creamos que la Iglesia no conoce el fenómeno de religión a la carta. La Iglesia bien sabe que el 90% de la gente vive “sin Dios” y sólo va a los templos para ceremonias sociales y enseñar el trajecito y presumir las prendas. Pero la Iglesia, moribunda, debe aceptar esta condición. Primero, porque gracias a esas ceremonias entran muchos billetes a sus arcas, y segundo, porque si se le explicara claramente a los feligreses que es necesario creer en TODO lo que predican, la gente, los pocos que aun van los domingos, saldrían corriendo. Por eso, hoy, entran a misa mujeres con escotes que casi se le salen las tetas (a algunas de facto se les salen), y minifaldas que revelan su celulitis, y pantalones a media cadera que revelan los aros del tanga.(Mmmm tan sebxy!) Por eso la nueva generación de curas ya no le dice los jóvenes que las pajas los llevarán al infierno. Por eso dicen ahora que no importan tanto las "formas", sino las intenciones. blah blah blah
No se engañen. Esa “tolerancia” con los tibios, que hoy distingue a la Iglesia, no crean que forma parte de algún cambio oficial de su doctrina. En el núcleo siguen pensando igual que hace 400 años. (En fin, la verdad doctrinal se supone que es "eterna", no?) Y si la Iglesia de hoy, tuviera el poder que hace 200 años, a muchos, como yo, nos estarían quemando vivos en hogueras. La tolerancia con los católicos tibios, la aceptación de los católicos “no-practicantes”, que más bien deberían llamarse “fieles infieles”, es una desesperada estrategia de supervivencia, una táctica que utiliza el monstruo herido para no morir mediante transfusiones al Banco Vaticano. Pura conveniencia histórica. Pero sin duda, adentro, muchos gustarían de excomulgarnos a todos!!! (Uy qué miedo!)
Pero ya es demasiado tarde. La espada de la razón hace mucho ya que rajó a la Gran Bestia de la Mentira, y desenmascaró al cristianismo como la mayor farsa de Occidente. El catolicismo sólo sobrevive mediante rituales muertos, practicados mayormente por supuestos “pragmáticos” dispuestos a revivirla pidiendo dogmas a la carta.
Tú, amigo (a) que me lees, ¿eres uno de ellos?
miércoles, 10 de octubre de 2007
Nuestra soledad cósmica
Los ateos muchas veces nos preguntamos por qué a tantos millones de personas les hace falta creer en Dios. La mayoría de los ateos hemos sido creyentes en algún momento de nuestras vidas. Por eso, cuando desde el ateísmo miramos atrás y vemos tanta gente con sus rituales automatizados, no entendemos cómo es posible que no se den cuenta del gran fraude que son las religiones. Hace poco vi una entrevista entre Jonathan Miller y el filósofo Collin McGinn, ambos ateos. Se plantearon la pregunta ¿Por qué la gente cree en Dios? Y surgió un concepto muy interesante: cosmic loneliness, que significa soledad cósmica, o la soledad que siente el ser humano dentro del cosmos. Se nos hace difícil entender que estamos solos, y que a nadie "allá afuera" le importa.
McGinn explica que la conciencia humana está en esencia sellada y separada de otras conciencias. Y deseamos entrar en contacto con ellas. Pero la única manera que tenemos para conocernos los unos a lo otros es indirectamente, mediante los "síntomas" del cuerpo.
El ser humano lucha contra su esencia solitaria. El amor, el arte, la literatura, son modos de establecer contacto. Pero quizá el antídoto más eficaz contra la soledad sea Dios. Sólo pensamos en él, y ya entramos en contacto con alguien. Dios nos conoce íntimamente en la mente. Esto, según McGinn, satisface la sed de comunión con algo más allá del ser.
Qué bonito suena todo esto. Estamos sólos, pero en nuestra interioridad nos topamos con Dios, nuestro amigo fiel. Si hasta ahí llegara todo, yo no tendría nada contra la religión. Dios, un ser imaginario, un tipo de Pepe Grillo que está ahí para acompañarnos. Pero no, la religión, desgraciadamente, comienza en el momento en que una persona quiere establecer que su Dios también debe ser el mismo de los demás. Pepe Grillo debe colectivizarse. Y si no te sometes, mueres o cualquier otra variación manipuladora (no serás salvo, irás al infierno, te quemarán vivo, etc.).
Esta es la gran tragedia religiosa. Y también la ironía, pues lo que se supone que une a los pueblos, a la larga no crea más que divisiones y odios.
¡Hay que ver hasta dónde un amigo imaginario puede llegar!
Los ateos, prescindimos de todo esto. Creemos que el significado de nuestra vida debe hallarse en la vida misma, y no fuera de ella. Cada persona debe encontrar sentido a su propia vida. Y nadie debe imponerle ese sentido a nadie, pues cada ser humano es único y posee diferentes necesidades. A los ateos nos rejode la religión, pero también debemos comprender de dónde surge la necesidad de ella.
El ateo, como todo ser humano, debe luchar también día a día con esa soledad cósmica que nos oprime. Pero se diferencia de los creyentes, en que no proyecta el sentido de su existencia en un ser imaginario que le han impuesto por tradición. El ateo no posterga la felicidad para un "más allá" o un "reino" futuro. El ateo debe actuar en el ahora. Su reto es luchar por demostrar a los demás y a sí mismo que esta vida finita vale la pena ser vivida porque es suya, y es lo único que con seguridad tiene.
miércoles, 19 de septiembre de 2007
Senador de Nebraska demanda a Dios por actos terroristas
Al senador Ernie Chambers parece que no le agradan mucho las reuniones mañaneras en el Capitolio para invocar al Todo Poderoso. Si como dicen los teístas, nada ocurre bajo el cielo que no sea permitido por la voluntad de Dios, entonces es lógico concluir que todas las calamidades, incluyendo los actos terroristas ocurren en última instancia porque concuerdan con la voluntad de Dios.Bush lleva casi 8 años intentando mezclar Estado y religión. El comentario mas relevante fue que Dios le había dicho que invadiera a Irak porque era parte del "eje del Mal". Si Dios ordenó la guerra de Irak, entonces debe pagar por su crimen. Ahora quiero ver cómo los republicanos intentarán restarle importancia a la demanda de Chambers, alegando que hay separación de Iglesia y Estado.
No sé qué pretende Chambers. No sé hasta dónde quiere llegar. Quizá su meta sea probar que en Estados Unidos se ha llegado ya al absurdo donde cualquiera puede demandar a cualquiera por cualquier razón. Si ya podemos demandar a las compañías (corporations) como si se tratara de ciudadanos o personas, entonces ¿por qué no podemos demandar a los dioses? Será interesante ver, si el caso prospera en lo civil o lo penal. Si Dios saliera culpable, ¿quién tendría que pagar daños y perjuicios? ¿Vaticano Inc.? ¿Los supermercados evangélico-pentecostales? ¿Quién tendría que ir a la cárcel? ¿El Papa? ¿El cura de la parroquia local?
¡Aplausos a Ernie Chambers por llevar el asunto a su conclusión lógica! Demandar a Dios por psicópata, y poner a parir a todas las ratas que se lucran predicando al dichoso fantasma.
jueves, 30 de agosto de 2007
El origen darwiniano de la religión
I. La cuestión
La teoría de la evolución parte de que las características físicas de los seres vivos son producto de un proceso de selección natural. El organismo que tiene las características más útiles es el que sobrevive. Por eso se dice que la naturaleza lo “selecciona”. Cuando analizamos a la especie humana desde el lente del darwinismo, debemos decir que las características que más nos distinguen, como la conciencia, la capacidad de razonar, etc, fueron seleccionadas y nos ayudaron a sobrevivir en un momento dado de nuestra evolución.
La pregunta que quiero plantear es: Si somos producto de la selección natural, entonces ¿cómo podemos explicar la presencia de algo tan irracional y perjudicial como nuestra predisposición a la religiosidad? En sobradas ocasiones hemos mencionado las aberraciones que conlleva el pensamiento religioso, su capacidad de enemistar, y de llevar al ser humano a cometer las mayores barbaridades. Darwinianamente hablando nos vemos obligados a decir que la presencia tan evidente de religiones en el mundo tiene que deberse a que en un pasado remoto este tipo de pensamiento nos ayudó a sobrevivir. Dado que el bagaje genético es acumulativo, aunque la religión actualmente resultara inútil, no podríamos deshacernos de la disposición al pensamiento religioso. Así pues hace falta contrarrestar esta tendencia desde afuera. Y es ahí donde entra la educación y la cultura.
Volviendo al pasado darwiniano, podríamos pensar que las religiones surgieron como parte de nuestra manera de sobrevivir. Algunos científicos explican la existencia de religiones, diciendo que éstas ayudaban a unificar a los clanes bajo una creencia común. También las religiones permiten a los seres humanos hacer cosas que no harían bajo ningún otro tipo de sistema de creencias. Las religiones sacan lo intrépido del hombre, agudizan los sentimientos, y lo pueden convertir a veces en una máquina de violencia. No podemos negar que gracias a la religión se hayan alcanzado grandes logros, especialmente bélicos. Quizá sin religión nadie se hubiera montado con Colón en sus carabelas. Bien. Esta es una hipótesis. Pero hay otras.
II. La noche
Yo me inclino más por la hipótesis que plantea que la religión es un subproducto de una adaptación mucho más previa: el pensamiento de lo sobrenatural. En una época donde aun no se había desarrollado el pensamiento racional, cuando los homínidos vivían en los árboles, es probable que haya surgido el miedo a lo sobrenatural como una característica seleccionada que los ayudaba a sobrevivir. Pensemos, por ejemplo, en el miedo irracional que tenemos desde niños a la oscuridad. De la oscuridad salen fantasmas, monstruos, figuras horrorosas. Sin embargo, a plena luz del día, nunca nos suceden esas cosas. (Por eso es más rico ver las películas de terror de noche.) Ahora, imaginemos que somos homínidos primitivos, con escasa comida en los árboles, y que para sobrevivir debemos bajar a buscar alimentos. Bajar implica vivir, pero también la posibilidad de morir a causa de los depredadores. La luz es nuestro aliado, sin ella somos presa fácil. Durante la noche, lo único que nos puede mantener vivos es mantenernos en la copa de los árboles. Pero aun así hay algunos de nosotros que por glotones o porque sencillamente tienen antojitos, se atreven a bajar de noche en búsqueda de una barrita de bayas frescas al 7-Eleven de los arbustitos de al frente. Un acto rápido, simple, inofensivo. Entonces, el desastre.
El “respeto” a la oscuridad era vital para que un homínido permaneciese vivo. Mientras más se pegaba a ese árbol durante la noche, más posibilidades de sobrevivir tenía. Así que no es muy aventurado imaginar que los homínidos más miedosos y cagaos de noche fueran precisamente los más aptos para sobrevivir a esas horas (lo que en los trópicos implica al menos unas 12 horas de seguridad, un 50% del tiempo total.) De ahí que el miedo, un sentimiento aparentemente irracional, en realidad se trate de un modo eficaz para adaptarse al medioambiente. Un miedo no irracional sería aquel que nos infunde el ver un león rondando las raíces del árbol en el cual nos encontramos. Pero cuando comenzamos a ver monstruos entre las sombras, y a imaginar seres espantosos por ahí abajo, lo único que queremos es cerrar los ojos y quedarnos dormidos, que amanezca de una vez y termine ese calvario; para así poder bajar, comernos unas bayas, echar una meaditas bajo algún palo sin stress, y ser felices. El miedo es la raíz del pensamiento de lo sobrenatural. (Por eso las religiones son tan efectivas cuando se trata de cagar a la gente de miedo.)
En la narración que acabo de hacer es donde veo más plausible el origen de nuestra predisposición a creer en cosas sobrenaturales. Lo sobrenatural es irracional pero, paradójicamente, tiene una razón de ser: nos ayudaba a sobrevivir. A medida que aquellos homínidos evolucionaron en lo que hoy conocemos como homo sapiens, la inteligencia se desarrolló, el ser humano fue capaz de crear fuego para protegerse durante la noche del frío y depredadores, luego construir viviendas en cuevas, y más tarde cuatro paredes y un techo, de modo que la noche dejó de ser sinónimo de muerte. Sin embargo, nuestro innato miedo a la oscuridad de nuestro pasado arbóreo prevaleció, y con ello la tendencia a creer en cosas sobrenaturales e inventar cuentos. Eso explica por qué las fantasías sobrenaturales son tan útiles para los padres que quieren persuadir a sus hijos a que se duerman y no se salgan de la cama.
Si los adultos, contrario a los niños, son capaces de distinguir entre fantasía y realidad, entonces ¿por qué insisten en sostener el pensamiento religioso? ¿Por qué, aunque saben que no existen monstruos bajo la cama, continúan creyendo que existen demonios en un infierno mucho más abajo que la cama? ¿Por qué persiste lo sobrenatural si ya no hay que temer a la noche?
Como ya mencioné antes, nuestro pasado darwiniano es acumulativo. Nuestros genes actualmente son el resultado de un proceso lento de construcción. Así como en un edificio no podemos deshacernos de la primera planta, sin derrumbarlo por completo; lo mismo sucede con nosotros. Los genes, tanto los “buenos” como los “malos”, no son información fácilmente descartable. Los cambios que propician la evolución, por ejemplo los climáticos, suelen ser procesos lentos donde las especies cuentan con mucho tiempo para adaptarse. Sin embargo, con la llegada de la inteligencia humana, el planeta fue convirtiéndose en un lugar de cambios radicales, equivalentes a continuos cataclismos inesperados. De modo que tanto el ser humano como el resto de las especies se ven sometidas a una presión extra antes desconocida. Por primera vez los genes, como medio de transmisión de información, resultaron ser demasiado lentos. Así pues el ser humano cuenta con un modo alternativo para transmitir información sin tener que esperar miles de años de adaptación genética: el lenguaje.
III. El lenguaje
El surgimiento del lenguaje, como necesidad para adaptarse a una realidad mucho más compleja de la de los monos en los árboles, tuvo como consecuencia que el ser humano pudiera estructurar pensamientos muchísimo más elaborados que antes. El lenguaje, una evolución genética, nos ayudo a pensar de manera más compleja, y esto conllevó una evolución social. Uno de las características que más se desarrolló gracias al lenguaje fue aquella antigua predisposición a creer en lo sobrenatural. Sin el lenguaje nos hubiéramos quedado mirando a la oscuridad con miedo desde la cueva. Pero el lenguaje llegó para ponerle nombre y apellido a todos aquellos terrores de la noche. Y luego a los fenómenos benévolos del día que llegaban a rescatarnos, como el sol. No es de extrañar que las primeras deidades en casi todas las religiones hayan sido deidades solares; “el Dios de los Cielos”, se lee en la Biblia. Así pues, el lenguaje nos ayudó a crear la “religión natural” ayudándonos a vencer un miedo que originalmente nos había salvado la vida (la oscuridad); también nos ayudó a inventar un antídoto para ese miedo (el dios benefactor).
Fue así como surgieron las religiones. El intento por persuadir a deidades benévolas y ahuyentar a las malévolas. Pero sucede que el ser humano continuó evolucionando socialmente, más rápido de lo que sus genes jamás pudieron. Y así llegamos a la Antigua Grecia. Un periodo donde el crecimiento social exigía progreso tecnológico para sustentarse. Muchos se dieron cuenta que la búsqueda de progreso era incompatible con el pensamiento religioso. Surgieron las ciudades, se hicieron obsoletas las deidades agrícolas, y así filósofos escépticos como Parménides, Protágoras y Aristóteles comenzaron a plantear la necesidad de ir más allá de los mitos y buscar las evidencias físicas, para que pudiéramos comprender la realidad tal cual es, en vez de tal cual la imaginamos. Comprender el mundo es una manera de dejar de ser su víctima. Así la mitología dio paso a la lógica. Aunque los griegos no lograron despegarse por completo de la creencia en lo sobrenatural, la filosofía griega hizo en un corto periodo de tiempo un gran avance: crearon las bases para la ciencia y hallaron los fundamentos del pensamiento racional. De esta manera nuestro pasado darwiniano, nuestras tendencias innatas a creer en lo sobrenatural, se enfrentaron al resultado de una rápida evolución social que no tuvo ni tiempo ni necesidad de implantarse vía selección natural. Los libros y el lenguaje jugaron entonces el papel que antes sólo hacían los genes: ayudarnos a sobrevivir. La supervivencia pasó de ser un asunto de poseer ciertos genes a un asunto de poseer cierto tipo de ideas.
Podríamos decir que Occidente experimentó un tipo de edad dorada de la tecnología y la ciencia que fue desde el año 750 al 350 a.C. (lo que el filósofo Karl Jaspers llama la “Era Axial”), de ahí continuó la gran era de las matemáticas en Grecia hasta los comienzos del siglo VI d.C., precisamente el momento donde Roma se convierte al cristianismo: la muerte del libro, y el inicio de la Edad Oscura, de vuelta al pensamiento sobrenatural, el retorno de los miedos a la Noche.
Nuestra predisposición al pensamiento sobrenatural es una de las características genéticas que más nos ha costado sobrellevar. Hemos podido inventar lentes para mejorar nuestra visión; medicinas para aliviarnos nuestros achaques y dolores de espalda; pero no hemos podido inventar nada que erradique de una vez el pensamiento sobrenatural. En el pasado ya han habido grandes intentos. En el Renacimiento tuvimos a Erasmo, luego a Descartes, durante la Ilustración a Diderot y Voltaire, el barón de Holbach, luego a Feuerbach, a Nietzsche, más recientemente a Russell, Madalyn Murray O‘hair, y hoy a Sam Harris y Richard Dawkins. Todos ellos tratando de demostrar la necesidad de mantenernos fieles a la realidad, a las evidencias, para evitar así caer en el error del pensamiento irracional. Pero la religión persiste. Está en nuestros genes. Y parece que deberemos lidiar con ella por muchísimo tiempo.
La teoría de la evolución parte de que las características físicas de los seres vivos son producto de un proceso de selección natural. El organismo que tiene las características más útiles es el que sobrevive. Por eso se dice que la naturaleza lo “selecciona”. Cuando analizamos a la especie humana desde el lente del darwinismo, debemos decir que las características que más nos distinguen, como la conciencia, la capacidad de razonar, etc, fueron seleccionadas y nos ayudaron a sobrevivir en un momento dado de nuestra evolución.La pregunta que quiero plantear es: Si somos producto de la selección natural, entonces ¿cómo podemos explicar la presencia de algo tan irracional y perjudicial como nuestra predisposición a la religiosidad? En sobradas ocasiones hemos mencionado las aberraciones que conlleva el pensamiento religioso, su capacidad de enemistar, y de llevar al ser humano a cometer las mayores barbaridades. Darwinianamente hablando nos vemos obligados a decir que la presencia tan evidente de religiones en el mundo tiene que deberse a que en un pasado remoto este tipo de pensamiento nos ayudó a sobrevivir. Dado que el bagaje genético es acumulativo, aunque la religión actualmente resultara inútil, no podríamos deshacernos de la disposición al pensamiento religioso. Así pues hace falta contrarrestar esta tendencia desde afuera. Y es ahí donde entra la educación y la cultura.
Volviendo al pasado darwiniano, podríamos pensar que las religiones surgieron como parte de nuestra manera de sobrevivir. Algunos científicos explican la existencia de religiones, diciendo que éstas ayudaban a unificar a los clanes bajo una creencia común. También las religiones permiten a los seres humanos hacer cosas que no harían bajo ningún otro tipo de sistema de creencias. Las religiones sacan lo intrépido del hombre, agudizan los sentimientos, y lo pueden convertir a veces en una máquina de violencia. No podemos negar que gracias a la religión se hayan alcanzado grandes logros, especialmente bélicos. Quizá sin religión nadie se hubiera montado con Colón en sus carabelas. Bien. Esta es una hipótesis. Pero hay otras.
II. La noche
Yo me inclino más por la hipótesis que plantea que la religión es un subproducto de una adaptación mucho más previa: el pensamiento de lo sobrenatural. En una época donde aun no se había desarrollado el pensamiento racional, cuando los homínidos vivían en los árboles, es probable que haya surgido el miedo a lo sobrenatural como una característica seleccionada que los ayudaba a sobrevivir. Pensemos, por ejemplo, en el miedo irracional que tenemos desde niños a la oscuridad. De la oscuridad salen fantasmas, monstruos, figuras horrorosas. Sin embargo, a plena luz del día, nunca nos suceden esas cosas. (Por eso es más rico ver las películas de terror de noche.) Ahora, imaginemos que somos homínidos primitivos, con escasa comida en los árboles, y que para sobrevivir debemos bajar a buscar alimentos. Bajar implica vivir, pero también la posibilidad de morir a causa de los depredadores. La luz es nuestro aliado, sin ella somos presa fácil. Durante la noche, lo único que nos puede mantener vivos es mantenernos en la copa de los árboles. Pero aun así hay algunos de nosotros que por glotones o porque sencillamente tienen antojitos, se atreven a bajar de noche en búsqueda de una barrita de bayas frescas al 7-Eleven de los arbustitos de al frente. Un acto rápido, simple, inofensivo. Entonces, el desastre.
El “respeto” a la oscuridad era vital para que un homínido permaneciese vivo. Mientras más se pegaba a ese árbol durante la noche, más posibilidades de sobrevivir tenía. Así que no es muy aventurado imaginar que los homínidos más miedosos y cagaos de noche fueran precisamente los más aptos para sobrevivir a esas horas (lo que en los trópicos implica al menos unas 12 horas de seguridad, un 50% del tiempo total.) De ahí que el miedo, un sentimiento aparentemente irracional, en realidad se trate de un modo eficaz para adaptarse al medioambiente. Un miedo no irracional sería aquel que nos infunde el ver un león rondando las raíces del árbol en el cual nos encontramos. Pero cuando comenzamos a ver monstruos entre las sombras, y a imaginar seres espantosos por ahí abajo, lo único que queremos es cerrar los ojos y quedarnos dormidos, que amanezca de una vez y termine ese calvario; para así poder bajar, comernos unas bayas, echar una meaditas bajo algún palo sin stress, y ser felices. El miedo es la raíz del pensamiento de lo sobrenatural. (Por eso las religiones son tan efectivas cuando se trata de cagar a la gente de miedo.)
En la narración que acabo de hacer es donde veo más plausible el origen de nuestra predisposición a creer en cosas sobrenaturales. Lo sobrenatural es irracional pero, paradójicamente, tiene una razón de ser: nos ayudaba a sobrevivir. A medida que aquellos homínidos evolucionaron en lo que hoy conocemos como homo sapiens, la inteligencia se desarrolló, el ser humano fue capaz de crear fuego para protegerse durante la noche del frío y depredadores, luego construir viviendas en cuevas, y más tarde cuatro paredes y un techo, de modo que la noche dejó de ser sinónimo de muerte. Sin embargo, nuestro innato miedo a la oscuridad de nuestro pasado arbóreo prevaleció, y con ello la tendencia a creer en cosas sobrenaturales e inventar cuentos. Eso explica por qué las fantasías sobrenaturales son tan útiles para los padres que quieren persuadir a sus hijos a que se duerman y no se salgan de la cama.
Si los adultos, contrario a los niños, son capaces de distinguir entre fantasía y realidad, entonces ¿por qué insisten en sostener el pensamiento religioso? ¿Por qué, aunque saben que no existen monstruos bajo la cama, continúan creyendo que existen demonios en un infierno mucho más abajo que la cama? ¿Por qué persiste lo sobrenatural si ya no hay que temer a la noche?
Como ya mencioné antes, nuestro pasado darwiniano es acumulativo. Nuestros genes actualmente son el resultado de un proceso lento de construcción. Así como en un edificio no podemos deshacernos de la primera planta, sin derrumbarlo por completo; lo mismo sucede con nosotros. Los genes, tanto los “buenos” como los “malos”, no son información fácilmente descartable. Los cambios que propician la evolución, por ejemplo los climáticos, suelen ser procesos lentos donde las especies cuentan con mucho tiempo para adaptarse. Sin embargo, con la llegada de la inteligencia humana, el planeta fue convirtiéndose en un lugar de cambios radicales, equivalentes a continuos cataclismos inesperados. De modo que tanto el ser humano como el resto de las especies se ven sometidas a una presión extra antes desconocida. Por primera vez los genes, como medio de transmisión de información, resultaron ser demasiado lentos. Así pues el ser humano cuenta con un modo alternativo para transmitir información sin tener que esperar miles de años de adaptación genética: el lenguaje.
III. El lenguaje
El surgimiento del lenguaje, como necesidad para adaptarse a una realidad mucho más compleja de la de los monos en los árboles, tuvo como consecuencia que el ser humano pudiera estructurar pensamientos muchísimo más elaborados que antes. El lenguaje, una evolución genética, nos ayudo a pensar de manera más compleja, y esto conllevó una evolución social. Uno de las características que más se desarrolló gracias al lenguaje fue aquella antigua predisposición a creer en lo sobrenatural. Sin el lenguaje nos hubiéramos quedado mirando a la oscuridad con miedo desde la cueva. Pero el lenguaje llegó para ponerle nombre y apellido a todos aquellos terrores de la noche. Y luego a los fenómenos benévolos del día que llegaban a rescatarnos, como el sol. No es de extrañar que las primeras deidades en casi todas las religiones hayan sido deidades solares; “el Dios de los Cielos”, se lee en la Biblia. Así pues, el lenguaje nos ayudó a crear la “religión natural” ayudándonos a vencer un miedo que originalmente nos había salvado la vida (la oscuridad); también nos ayudó a inventar un antídoto para ese miedo (el dios benefactor).
Fue así como surgieron las religiones. El intento por persuadir a deidades benévolas y ahuyentar a las malévolas. Pero sucede que el ser humano continuó evolucionando socialmente, más rápido de lo que sus genes jamás pudieron. Y así llegamos a la Antigua Grecia. Un periodo donde el crecimiento social exigía progreso tecnológico para sustentarse. Muchos se dieron cuenta que la búsqueda de progreso era incompatible con el pensamiento religioso. Surgieron las ciudades, se hicieron obsoletas las deidades agrícolas, y así filósofos escépticos como Parménides, Protágoras y Aristóteles comenzaron a plantear la necesidad de ir más allá de los mitos y buscar las evidencias físicas, para que pudiéramos comprender la realidad tal cual es, en vez de tal cual la imaginamos. Comprender el mundo es una manera de dejar de ser su víctima. Así la mitología dio paso a la lógica. Aunque los griegos no lograron despegarse por completo de la creencia en lo sobrenatural, la filosofía griega hizo en un corto periodo de tiempo un gran avance: crearon las bases para la ciencia y hallaron los fundamentos del pensamiento racional. De esta manera nuestro pasado darwiniano, nuestras tendencias innatas a creer en lo sobrenatural, se enfrentaron al resultado de una rápida evolución social que no tuvo ni tiempo ni necesidad de implantarse vía selección natural. Los libros y el lenguaje jugaron entonces el papel que antes sólo hacían los genes: ayudarnos a sobrevivir. La supervivencia pasó de ser un asunto de poseer ciertos genes a un asunto de poseer cierto tipo de ideas.
Podríamos decir que Occidente experimentó un tipo de edad dorada de la tecnología y la ciencia que fue desde el año 750 al 350 a.C. (lo que el filósofo Karl Jaspers llama la “Era Axial”), de ahí continuó la gran era de las matemáticas en Grecia hasta los comienzos del siglo VI d.C., precisamente el momento donde Roma se convierte al cristianismo: la muerte del libro, y el inicio de la Edad Oscura, de vuelta al pensamiento sobrenatural, el retorno de los miedos a la Noche.
Nuestra predisposición al pensamiento sobrenatural es una de las características genéticas que más nos ha costado sobrellevar. Hemos podido inventar lentes para mejorar nuestra visión; medicinas para aliviarnos nuestros achaques y dolores de espalda; pero no hemos podido inventar nada que erradique de una vez el pensamiento sobrenatural. En el pasado ya han habido grandes intentos. En el Renacimiento tuvimos a Erasmo, luego a Descartes, durante la Ilustración a Diderot y Voltaire, el barón de Holbach, luego a Feuerbach, a Nietzsche, más recientemente a Russell, Madalyn Murray O‘hair, y hoy a Sam Harris y Richard Dawkins. Todos ellos tratando de demostrar la necesidad de mantenernos fieles a la realidad, a las evidencias, para evitar así caer en el error del pensamiento irracional. Pero la religión persiste. Está en nuestros genes. Y parece que deberemos lidiar con ella por muchísimo tiempo.
miércoles, 29 de agosto de 2007
Las reliquias: otra prueba de que la Iglesia miente
Llevo un par de semanas leyendo un libro que trata sobre las reliquias cristianas, El Fraude de la Sábana Santa y las reliquias de Cristo de Juan Eslava Galán. Las reliquias son cosas materiales relacionadas a Cristo y los santos. Entre ellas puede encontrarse desde ropa, sombreros, chancletas, piedras pisadas por ellos, hasta productos biológicos como pelo, sangre y leche materna. Hasta donde he leído la excepción parece ser el semen y flujo vaginal y la hez fecal; aunque los Santos Pañales del Niño Jesús sí se encuentran entre el inventario.El asunto de las reliquias gira en torno al hecho de que se le atribuyen poderes sobrenaturales. Las reliquias, creen los católicos, de cierta manera mantienen un vínculo con el santo en cuestión, y retienen parte de su poder divino. Podemos resumir diciendo que para el Vaticano Inc. las reliquias son objetos que pueden ayudar al ser humano a fortalecer su fe, sintiéndose más cerca del santo, y pueden actuar como medios de sanación, o incluso resucitar a los muertos, como hizo la Santa Cruz descubierta por Santa Elena y San Ciriaco. Las reliquias también son objetos de culto y reciben "veneración".
Bueno hasta aquí todo queda en un asunto de puro pensamiento mágico, que no tiene mucho diferente a los fetiches de tribus de la selva amazónica o el África subsahariana. Lo que quiero llamar a la atención de todos, es que el asunto de las reliquias católicas trasciende a eso, y pasa a ser una prueba definitiva más (entre tantas) de que el Vaticano Inc. miente descaradamente a sus fieles. Quizá es la prueba más vistosa de todas, y ahí radica mi interés por ella.
San Pablo dijo una vez algo así como “Si Cristo no resucitó nuestra fe vale mierda”. La Resurrección es el eje de todo el cristianismo. Si Cristo no resucitó, la religión entera es un fraude. (jeje) Con el asunto de las reliquias, sucede algo parecido. En este caso lo que se espera de una reliquia es que, de hecho, haya estado relacionada por contacto físico al santo, y que no sea un mero objeto escogido por ahí por algún sinvergüenza. Si la reliquia no estuvo en contacto con el santo, ¿podría llamarse reliquia verdadera? No. Sería un fraude.
Pues bien, resulta que la iglesia católica alrededor de todo el mundo está en posesión de miles de miles de reliquias. Entre las más importantes se encuentran las relacionadas al mismo Jesucristo. Existen por ahí, uñas, cabellos, y hasta los dientes de leche del Salvador. (Hablando de leche, también existen gotas de la leche que María le daba cuando niño.) Pero las reliquias que más han causado revuelo son las que se vinculan a la Pasión, o sea a los momentos donde Cristo supuestamente fue torturado, crucificado y enterrado. (A los católicos siempre les ha encantado el rollito sadomasoca.) Pero sucede que cuando hacemos inventario de, por ejemplo, todas las sábanas que supuestamente envolvieron a Jesús en el Santo Sepulcro y los palos de la Cruz, obtenemos tantas yardas de tela y cantos de madera que bien podríamos hacer con ellos réplicas de las tres naves de Colón con todo y velas. Hay tantos clavos de la Cruz por ahí, que podríamos montar una ferretería. Igualmente sucede con el prepucio de Jesús que, como a todos los judíos varones, le cortaron cuando bebé. Hay tantos metros de prepucio que si los aceptáramos como verdaderos tendríamos que concluir que Cristo no sólo nació Rey de Reyes sino como Rey del Mambo.
Creo que si todas estas reliquias fueran propiedad privada de fieles católicos, entonces podríamos decir que se trata de puro folclor. Pero el hecho de que estas reliquias estén guardadas y “ostentadas” (es el verbo que usan cuando las muestran en público) en iglesias oficiales, bajo la supervisión de un obispo, es muestra de que al Vaticano Inc. no le importa la verdad tanto como su doctrina. Estas reliquias son tan importantes que a veces le dan nombre a los templos y basílicas. La pregunta es: ¿Cómo es posible que existan 20 sudarios de Cristo? ¡Al menos 19 son falsos! Sin embargo, la Iglesia sigue mostrando este tipo de cosas como si se tratara de objetos auténticos. En el pasado llegó un momento en que la Iglesia se vio tan inundada de reliquias que comenzaron a ser la mofa de los escépticos dentro de la misma Iglesia. La curia se defendió diciendo que en el caso de las reliquias no importaba tanto que fueran auténticas, sino su "valor moral" y su capacidad de acercarnos a la fe. En otras palabras, “No importa que sean falsas, lo que importa es que venden bien el cuento que contamos.”
Más tarde la Iglesia llegó a justificar la proliferación de estos objetos diciendo que sólo hacía falta que un objeto tocara un objeto originalmente tocado por el santo para que también tuviera el poder del original!! Es decir, si yo tengo una hebra de cabello de Cristo, y le pego un moco mío, puedo vender ese moco como un moco de Cristo!! Y lo más grande de todo: ¡¡¡NO HAY FRAUDE!!!
Amigo católico, ¿no es esto una prueba evidente, más allá de toda duda razonable, de que la Iglesia miente descaradamente? ¿Por qué ser cómplice de una organización así?
Pero a la Iglesia no le importa tanto ese asunto de “la verdad”. Eso se lo dejan a lo aguafiestas como los científicos. Por eso la Iglesia siempre se sale con la suya. Su propensión al auto-engaño es tal, que no importa cuantas pruebas la dejen en evidencia como una religión repleta de falsedades, siempre tendrán un as bajo la manga para salirse con la suya. En la Iglesia vale todo, menos perder. Lo mismo ocurrió cuando en 1988 sometieron el supuesto Santo Sudario de Turín a las pruebas de carbono-14. Las muestras de la Sábana se sometieron bajo las condicione que ELLOS quisieron. Esperaban con toda seguridad que los resultados reafirmaran que la Sábana era de la época de Jesús. Finalmente, seis meses más tarde, cuando los resultados comprobaron que la Sábana había sido creada en el siglo XIV, y se probó que era un fraude, los católicos defensores de la autenticidad del objeto (sindonólogos) optaron por descalificar al laboratorio y decir que habían sido sobornados por...vete a saber quién. En 1993 en una asamblea general, el presidente de los sindonólogos agarró el micrófono y pidió a los asistentes que propusieran “ideas sobre cómo la datación del radiocarbono tenía que ser errónea.” Primero quieren jugar a la ciencia. Y cuando la ciencia misma se encarga de darles las nalgadas correspondientes a cada uno, entonces hay que jugar a descalificarla.
Esto es como lo que en inglés se dice un no lose situation. Como dice Juan Eslava Galán, la Iglesia es como el pistolero más veloz del salvaje oeste. En las películas de John Wayne siempre hay un mega pistolero, pero siempre llega uno más rápido que lo vence. Así está la Iglesia siempre, al acecho, inventando una manera de salir de los aprietos, y esperando que sus fieles se hagan de la vista larga. O quizá, la vista ciega. Porque así es como están la mayoría de católicos.
Por eso, blogosferos que me leen, siempre digo que si una persona lleva dentro de sí la capacidad lógica y honestidad suficiente, no importa cuánta fe tenga, este tipo de asuntos le darán al menos un ligero tufillo a mierda. Fue así como yo, que era un religioso devoto, poco a poco, fijándome en los detallitos aquí y allá, llegué a la conclusión de que la doctrina cristiana entera se había forjado en torno a mentiras (y ahí meto todas las embustes que predican también los protestantes). Posiblemente este post no acabe con la fe de nadie, pero quizá encienda en su mente el fuego de la duda. La duda es la gran generadora de preguntas. Y las preguntas son las que nos permiten el conocimiento. Sin duda no hay conocer. Y sin conocer viviríamos como en la Edad Media, aquella era oscura cuando la religión cristiana dominaba todos los aspectos de la vida humana. Así que aquí lo tienen católicos que me leen, un buen inicio para que comiencen a dudar la doctrina que se les ha inculcado desde niños. Los invito a hacerle las preguntas pertinente al párroco local, y a seguir leyéndome.
Sigo pensando que lo que le hace falta a la gente en general es leer la misma historia de la Iglesia, para darse cuenta del gran engaño. Por eso, si lo que te interesa conocer es conocer la verdad, no pares nunca de buscarla. No aparece, se encuentra.
miércoles, 22 de agosto de 2007
El culto al himen
Desde pequeño me enseñaron a rezarle a la Virgen. La virgencita aquí, la virgencita allá. Yo no tenía la más mínima idea de qué significaba la palabra “virgen”; para mí era sinónimo de “madre de Jesús”. Fue muchos años más tarde cuando por fin supe lo que aquella palabrita quería decir. Una virgen es una mujer que no ha tenido relaciones sexuales con penetración; es decir que, en teoría, mantiene su himen intacto.Cuando supe esto, lo primero que me pasó por mi cabeza fue pensar por qué utilizaban dicha terminología tan bajuna para referirse a la madre de Jesús. ¿Por qué darle un título honorífico basándose en el estado de su chocho?
En aquellos años aun no tenía muy claro la obsesión morbosa de la Iglesia con el sexo. Pero de ahí en adelante no pude evitar que cada vez que oía la palabra “virgen” me viniera a la cabeza el dichoso himen entre las túnicas azules de Nuestra Señora.
Hay que ver cómo los católicos se regodean de la castidad de su diosa: “…Rogamos a María siemprrrrrrrrre Virgen…”; como diciendo, “hey, que no sólo fue virgen un ratito; ¡que ni en la tumba probó daga esa Santa!”

Foto: Un chochito digno de alabanza.
La pregunta es: ¿De qué manera es la virginidad una virtud? Yo entiendo que no es recomendable que una mujer esté acostándose con medio mundo. (Lo mismo aplica a hombres.) Hay peligros, enfermedades, hombres cabrones. También hay sentimientos que pueden joderse. Pero quisiera saber por qué un himen hace a una mujer valer más que una que no lo tiene. Vayamos al grano: ¿De qué manera una mujer baja de categoría por haber sido penetrada?
Hay pilas y pilas de verborrea teológica que el Vaticano, Inc. nos proporciona para explicarnos esto. Y en realidad no me interesa escucharlo más. Lo que sí quiero dejar claro, es que este culto al himen, es una prueba más de cómo la Iglesia católica invirtió valores. Lo bueno se hizo malo, y lo malo se hizo bueno. El sexo es una de las cosas más buenas que tiene la jodida vida. El sexo practicado con responsabilidad, no mata a nadie. Al contrario, nos hace felices, aunque sea un ratito coño. Pero eso ya es bastante en esta vida de mierda! Nos suple las endorfinas que necesitamos para olvidarnos de los problemas del diario vivir. En fin, es una maravilla. Y el que diga lo contrario, me da lástima. Esto es un ejemplo de cómo la Iglesia convirtió algo bueno en algo sucio y siniestro.
Un ejemplo opuesto, de cómo hicieron que algo malo se hiciera bueno, fue el momento en que elevaron la pobreza y la debilidad al rango de virtudes. Esto es asunto para otro blogazo, pero por el momento me basta con decir que la gente mientras más pobre y débil es, menos tiempo tienen para usar su cerebro. El cuerpo y el estómago mandan. Las personas más fáciles de manipular son los pobres, que no tienen educación, ni ganas de nada. Y a éstos es fácil venderles la idea de “el más allá” y el cielo. “Tu vida es una mierda, pero no te preocupes, porque mientras más en la mierda te encuentres, más virtuoso serás hallado en el Reino de los Cielos. Danos tu limosnita y nos encargaremos de que llegues ahí sin problemas”. “Bienaventurados los jodidos…” My ass!
Si las mujeres católicas dedicaran un poco de tiempo a reflexionar sobre el asunto de la virginidad, se darían cuenta de la aberración tan enorme que esto encierra. La verdad es que la virginidad no es una virtud de ningún tipo. La pureza, la bondad, son cualidades que se llevan en el corazón, no entre las piernas. Hace unos años conocí el caso de una chica devota católica que cuando se acostaba con chicos les decía “…pero la cabecita nada más, papi” Con esto, la beata pensaba que mantenía intacta su castidad. En realidad había sido (semi)penetrada, pero mientras no le tocaran el himen, no había ningún problema. Ella en cambio, se hacía la paja mental para sentirse como María: siemprrrrrrrrrre Virgen.
Vaya manera de auto-infligirse tortura física y mental. Gracias a la Iglesia católica por darnos tantas razones para ser felices!!
Amén.
lunes, 20 de agosto de 2007
¿Dónde está Dios?
Imagina que te levantas un domingo tempranito en la mañana. Desayunas, te tomas tu cafecito mientras lees el periódico, te pones tu mejor ropita, y te vas a misa. Eres un ciudadano ejemplar, tus vecinos te aprecian, tus hijos te adoran, sientes que tienes una relación personal con Dios. En medio del rito, el cura te invita a comulgar. Vas, te comes la galletita. Te sientas. Y de repente una ola gigantesca cubre el edificio, y el techo de la iglesia se te derrumba encima. Y se acabo todo. Nadie sale con vida.Los desastres naturales, como el terremoto que acaba de suceder en Perú, son una prueba de que el Dios de los cristianos, en caso de que existiera, es un dios de pacotilla. ¿¿Qué clase de Dios es ese, que ni siquiera puede proteger a la gente que lo adora dentro de su propia casa??
En este foro creemos que tal Dios (judeocristiano) no existe fuera de la imaginación humana. Pero si existiera; si el Dios de la Biblia fuese real, entonces tendríamos que concluir que es una divinidad inepta. ¿No se supone que debemos ver a Dios como un Padre? ¿Acaso los padres no protegen a sus hijos? ¿Cuánto más no nos protegería un Dios que supuestamente es benévolo y omnipotente? ¿Qué trabajo le costaba a ese Dios impedir que ese techo cayera sobre el coco de 300 de sus hijos?
Nuevamente, aquí sabemos la contestación a esa pregunta: No hay Dios que valga. Lo que sí no podemos entender es cómo los creyentes no se dan cuenta de que el Dios en que creen es un fraude. En todo caso, ¿por qué no se dan cuenta siquiera que su Dios es un dios mediocre? Si yo fuera creyente, y veo que mi Dios deja que se derrumben templos sobre la gente mientras rezan, entonces o me hago ateo o me busco un dios mejor, o sencillamente me hago el loco! Me avergonzaría tener que predicarles a otros que creo en un Dios tan malango.
“Oigan todos: Crean en mi Dios y serán salvos!!”
—“¿Cuál Dios? ¿¿El que deja que se caigan techos encima de uno?? No gracias. ¡Mejor nos salvamos solitos!” (risas)
Otra pregunta que me surge es: ¿Qué sacaría un dios con estas tragedias? Los cristianos dicen que todo lo que ocurre en el mundo es porque la "voluntad" de su Dios lo avala antes, y que las cosas malas siempre encierran cierto “propósito” misterioso. Entonces, yo quisiera saber ¿que lección positiva podemos sustraer de que un niño de 5 años muera aplastado en un terremoto, y que su familia quede traumatizada de por vida? ¿Dónde está el amor de ese dios? ¿Dónde esta la enseñanza aquí? ¿Dónde está la lección misteriosa que debemos aprender? ¿Qué pensaríamos de una persona que, teniendo el poder de evitar estas cosas, se le ocurriera cruzararse de brazos mientras ve a millares de personas perecer?
Lo que más me deja atónito, es que cuando suceden estos desastres, sale la gente en la tele diciendo que eso le ha "fortalecido su fe". Osea, mientras más obvio se hace que el dios en que creen es un soberano hijo de puta mediocre, más sienten la necesidad de él, del mismo que permitió que se les descalabrara la vida pudiendo evitarlo. Viva el colmo de la luz de la sabiduría humana folclórica!! Si ese dios está medio loco, ya queda claro por qué: La gente que lo inventó está más loca que él!Mientras los damn-ificados (damned en inglés significa maldito), lloran por las pérdidas materiales y la muerte de seres queridos, y se preguntan “¿Por qué a mí?”; yo me pregunto: ¿Dónde está Dios?, que no lo veo.
Yo por eso, los domingos en la mañana después del cafecito, mejor me quedo en mi casa leyendo el periódico.
sábado, 4 de agosto de 2007
Los bebés desalmados
Si hay algo que le caga el pantalón (o la falda) a cualquiera es que le digan que va a tener un hijo SIN ALMA. Eso suena como a ULTRATUMBAAAAAA. Uff nada más lo pienso, y me da repelos...Y ustedes dirán, ¿qué carajo es eso de un "hijo sin alma"? Bueno pues yo también quisiera saberlo. Y creo que quienes mejor nos lo pueden explicar son los católicos. Desde que salió el invento de las fertilizaciones in vitro, el Papa de Roma fue el primero en pegar el grito en el cielo!! ¿¿Concebir un hijo en una probeta?? ¿¿Pero qué barbaridad es esa?!, pensó el viejo. Era una afrenta contra la dignidad humana!!
Lo que me pregunto es cuál es el verdadero pecado tras una fertilización in vitro. Yo tengo dos teorías:
1) Posiblemente lo que le jode al Vaticano Inc. es que los humanos estemos "jugando a ser Dios". Eso de estar moviendo lechecita y óvulos dentro de tubos de ensayo... Hmmm recordemos que Dios fue el primer ingeniero genético de la historia. ¿Se acuerdan de los experimentos que hizo con los polvos y las costillas en Génesis? Sí, Dios fue el primer clonador!! Recordemos que en su primer intento de una costilla logró sacar un hombre con tetas, sin pinga, y mucha curiosidad; tan infame criatura fue aquella cosa, que poco después terminó condenándonos a la especie entera al sudor, fatiga, dolores de parto y hermorroides. (Ay Eva, en qué lio nos metiste!) Bueno pues por eso a Dios no le gusta que lo imitemos en esos asuntos.
2) A la iglesia le preocupa que en la probeta la criatura concebida no sea una "criatura de Dios". Entonces esos bebés de probeta, ¿qué demonios serían? ¿Criaturas del diablo? Yo pienso que lo que le preocupa al Papa, es que si nacen bebés sin alma, entonces la Iglesia no tiene qué salvar. Pierden su papel redentor. Ni habría que bautizarlos siquiera!! Y si no tienen a quién salvar, se quedan sin trabajo, y sin el trabajo no hay billetes. ¿Y cuál ha sido el trabajo de la Iglesia durante los últimos dos mil años? Salvar almas. En fin, que una generación de desalmados no le saldría rentable al Vatican Bank.
En la conclusión del libro Ideas, from fire to Freud, Peter Watson escoge las tres ideas que en su opinión son las más importantes de toda la historia. Y una de ellas es el alma. (Más importante incluso que la idea de Dios!) Gracias a la idea del alma se inventó la noción de "la otra vida", y así se abrió paso a que las religiones controlaran mejor la mente de los hombres. En Occidente la idea de alma obstaculizó y retrasó el progreso, y mantuvo al pueblo ignorante sometido a un clero "educado". (De ese proceso trata gran parte del libro de Watson, léalo..está en español.)
No es lo mismo decirle a alguien "haz lo que te digo, si no te castigo y te mato", a decirle "haz lo que te digo, si no tu alma sufrirá eternamente por los siglos de los siglos en un lago de azufre". Díganme ¿qué es más cagante? Imagínense lo que sentía la gente en las edades oscuras (y millones aun), cuando se les aterrorizaba con el suplicio eterno en el infierno con el diablo y los demonios. Aich!...hasta escribiéndolo me estoy cagando encima! Uy Jesús!
Pues la Iglesia sigue empeñada en manipular a la gente con esa idea de alma inmortal. Se les hace difícil entender que a la gente cada vez le importa menos sus absurdas opiniones. Cuando una pareja con problemas de fertilidad desea tener los hijos, hay que apoyarlos, y darles todos los ánimos para que puedan ser padres. Sólo a un enfermo mental se le ocurriría meterle miedo a unos padres, diciéndoles mierdas de esa calaña. Insinuando que su futuro hijo no es tan digno como uno concebido in utero. ¡ESO sí, eso sí que es una afrenta a la dignidad humana! Bueno, no sé si en la curia católica hayan enfermos mentales, pero en este caso lo de cabrones no se lo quita ni un mojón ácido cagado por la misma paloma del Espíritu Santo.(Nota: Gracias a Craconia por suministrarnos la caricatura.)
lunes, 30 de julio de 2007
Yo, Juan Bobo
Cuando era niño tuve una maestra un tanto peculiar. La señora no tenía muchas luces, pero se creía la ostia. Aunque mi escuela era laica, la vieja de vez en cuando le gustaba la idea de ponerse a hablar de asuntos religiosos y políticos (Era PNP y evangélica, así que ya se pueden hacer una idea). Un día, se buscó un problema con los papás ateos de un amigo mio, cuando ellos se enteraron de que la doña estaba predicando a Cristo y que si no te bautizabas ibas pal infierno. Entonces sus padres vinieron a hablar con la vieja y la directora. Coño, si estás pagando (la escuela era privada) para que tus hijos reciban una educación secular, pues eso debe respetarse! Pero a esa maestra le daba igual.
Un día la maestra estaba dándonos una "clase" de geografía. Tenía la bola del mundo en su escritorio y nos iba diciendo cuáles eran los estados de (su adorada nación) EEUU. La mujer era tan lista, que se le ocurrió enseñarnos que Washington DC, estaba en la punta noroeste del mainland, y que Washington estado estaba en la costa este. A mi siempre me gustaron los mapas, y me estuvo un tanto raro, y en el recreo fui a corroborar al mapamundi si la maestra se había equivocado. En efecto, era un error suyo. Al otro día, la maestra volvió a confundir de lugar los dos Washingtons, y tuve la mala ocurrencia de levantar la mano y decirle "Oh no missy, es al revés." Qué verguenza...una mujer que se decía estadista, con un bachillerato en pedagogía, y ni siquiera sabía dónde coño estaba la capital del país al cual quería anexionarse. (Así están muchos en PR...) Pa qué fue aquello!!
La vieja se me rió en la cara. Y me dijo, "Qué dices tú, disparatero! Tú es que eres bien Juan Bobo." (Juan Bobo es un personaje típico puertorriqueño de cuentos infantiles. Un niño muy tonto que nunca le hacía caso a las figuras de autoridad, padres, maestros, etc. y al final de cada cuento se lleva una gran lección.) Pero aquí la que se llevó la sorpresa fue ella, cuando miró el globo y comprobó que yo tenía la razón. Tuvo que reconocer su error. Pero de ahí en adelante yo pasé a ser "Juan Bobo".
Cada vez que alzaba la mano para preguntar algo, la vieja decía: "A ver qué quiere el Juan Bobo este..." Si yo le hubiera dicho a mis padres lo que esa bruja me decía, seguro que hubieran venido a reclarmarle. Pero yo fui de los niños que siempre separó lo que ocurría en la escuela y en mi casa. Mis problemas en clase eran asunto mío. Y a pesar de lo que me jodía esa maestra, y alguno que otro cabroncillo, jamás fui con ñoñerías a mis padres.
En fin, que la vieja me estuvo llamando Juan Bobo hasta que me gradué de esa escuela. Yo sé que lo hacía porque la había dejado en ridículo frente a la clase entera. Pero nunca lo hice con esa intención. Yo era un niño, y sólo quería demostrar que sabía algo. Lo normal hubiera sido que me felicitara, no que me pusiera un sobrenombre....pero bueno, la vieja era PNP y evangélica, qué se puede esperar??
A lo que quiero llegar con toda esta cantaleta es que el haber tenido una maestra tan bicha, pudo haberme traumado, pero en realidad me hizo más fuerte. Después de graduarme de esa escuela, jamás la volví a ver. Ni siqueira sé si está viva. Lo que sí sé es que las burlas y humillaciones a las que me sometió frente a mis compañeros me sirvieron de mucho. Hoy día cada vez que tengo un obstáculo en la vida, me imagino que estoy saltando sobre ella, y en pleno brinco le suelto un peo en la cara. Cada éxito que tengo, sea académico, económico o profesional, también se lo dedico a ella.
Por eso, Sra. M.R., si me está leyendo, le digo gracias. Gracias por enseñarme a quién no debía parecerme cuando creciera. Gracias por enseñarme cómo no deben tratarse a los seres humanos. Gracias por enseñarme que las figuras de autoridad no son dioses, sino simples mortales con defectos. Sobretodo gracias por darme la primera oportunidad de dudar. Y gracias, por darme las fuerzas y el coraje para cagarme siempre en la estirpe de comemierdas que usted representa.
Aquí está tu Juan Bobo, baby.
Un día la maestra estaba dándonos una "clase" de geografía. Tenía la bola del mundo en su escritorio y nos iba diciendo cuáles eran los estados de (su adorada nación) EEUU. La mujer era tan lista, que se le ocurrió enseñarnos que Washington DC, estaba en la punta noroeste del mainland, y que Washington estado estaba en la costa este. A mi siempre me gustaron los mapas, y me estuvo un tanto raro, y en el recreo fui a corroborar al mapamundi si la maestra se había equivocado. En efecto, era un error suyo. Al otro día, la maestra volvió a confundir de lugar los dos Washingtons, y tuve la mala ocurrencia de levantar la mano y decirle "Oh no missy, es al revés." Qué verguenza...una mujer que se decía estadista, con un bachillerato en pedagogía, y ni siquiera sabía dónde coño estaba la capital del país al cual quería anexionarse. (Así están muchos en PR...) Pa qué fue aquello!!
La vieja se me rió en la cara. Y me dijo, "Qué dices tú, disparatero! Tú es que eres bien Juan Bobo." (Juan Bobo es un personaje típico puertorriqueño de cuentos infantiles. Un niño muy tonto que nunca le hacía caso a las figuras de autoridad, padres, maestros, etc. y al final de cada cuento se lleva una gran lección.) Pero aquí la que se llevó la sorpresa fue ella, cuando miró el globo y comprobó que yo tenía la razón. Tuvo que reconocer su error. Pero de ahí en adelante yo pasé a ser "Juan Bobo".
Cada vez que alzaba la mano para preguntar algo, la vieja decía: "A ver qué quiere el Juan Bobo este..." Si yo le hubiera dicho a mis padres lo que esa bruja me decía, seguro que hubieran venido a reclarmarle. Pero yo fui de los niños que siempre separó lo que ocurría en la escuela y en mi casa. Mis problemas en clase eran asunto mío. Y a pesar de lo que me jodía esa maestra, y alguno que otro cabroncillo, jamás fui con ñoñerías a mis padres.
En fin, que la vieja me estuvo llamando Juan Bobo hasta que me gradué de esa escuela. Yo sé que lo hacía porque la había dejado en ridículo frente a la clase entera. Pero nunca lo hice con esa intención. Yo era un niño, y sólo quería demostrar que sabía algo. Lo normal hubiera sido que me felicitara, no que me pusiera un sobrenombre....pero bueno, la vieja era PNP y evangélica, qué se puede esperar??
A lo que quiero llegar con toda esta cantaleta es que el haber tenido una maestra tan bicha, pudo haberme traumado, pero en realidad me hizo más fuerte. Después de graduarme de esa escuela, jamás la volví a ver. Ni siqueira sé si está viva. Lo que sí sé es que las burlas y humillaciones a las que me sometió frente a mis compañeros me sirvieron de mucho. Hoy día cada vez que tengo un obstáculo en la vida, me imagino que estoy saltando sobre ella, y en pleno brinco le suelto un peo en la cara. Cada éxito que tengo, sea académico, económico o profesional, también se lo dedico a ella.
Por eso, Sra. M.R., si me está leyendo, le digo gracias. Gracias por enseñarme a quién no debía parecerme cuando creciera. Gracias por enseñarme cómo no deben tratarse a los seres humanos. Gracias por enseñarme que las figuras de autoridad no son dioses, sino simples mortales con defectos. Sobretodo gracias por darme la primera oportunidad de dudar. Y gracias, por darme las fuerzas y el coraje para cagarme siempre en la estirpe de comemierdas que usted representa.
Aquí está tu Juan Bobo, baby.
viernes, 27 de julio de 2007
Secuestré a Dios
La Iglesia catolica dice que los apostatas no pueden comulgar. Estamos excomulgados.Ayer salgo a la calle a probar si eso es cierto.
(Comienza el soundtrack de Mision Imposible)
Entro a la catedral de la ciudad donde vivo. Esta medio llena. Los monagillos me miran sospechosamente. Asi que me persigno. Escucho atentamente la misa. Ya no me miran. Durante la celebracion digo "por TU culpa, por TU culpa, por tu GRAN culpa". Nadie lo nota. Por fin llega el momento de la comunion. Me levanto. Hago fila. Cuando el obispo esta a punto de ponerme la ostia en la lengua, le saco la palma de mi mano para que la ponga en ella. (Esta permitido). Agarro la ostia, me doy media vuelta, y cuando estoy a punto de cometer el sacrilegio de meter el cuerpo de Cristo en este templo impio, se me ocurre una mejor idea:
Secuestrar la ostia.
Mientras hago que estoy chupando la galleta, disimuladamente me la meto en el bolsillo de mi camisa. Les doy la paz del Señor a todos.
"Demos gracias al Señor..."
La misa acaba.
Salgo a la calle. Entro al metro.
Mision Cumplida.
Aqui está. Una aparente galleta insipida. Un símbolo por el cual se han matado miles de seres humanos. Y lo tengo aquí, justo en la palma de mi mano. Me gustaría darle unas nalgadas, pero no tiene culo. Me gustaría decirle unas cuantas cosas, pero no tiene orejas. Me gustaria darle un par de ostias, pero ya es una ostia. Me gustaría darle una un par de galletas pero ya es una galleta. Así que siguiendo la convencion de Ginebra, dentro del tratado sobre prisioneros, decido darle un trato digno. La meto dentro de una Playboy. Mejor no se puede estar.
Tengo secuestrado a Dios.
¿Cuánto me ofrecerán en Ebay por su liberación?
jueves, 26 de julio de 2007
El pesado pesado bagaje de la tradición
Hoy sale en el periódico: 74% de los españoles son católicos. De ese grupo 49.4% dice nunca ir a ceremonias religiosas. (Fuente: estudio Actitudes sociales de los españoles, Fundación BBVA).
Mi pregunta es: ¿Puede llamarse "católico" una persona que NUNCA va a misa? ¿Sabrán éstos lo que la doctrinca católica dice al respecto? Amigos católicos: ¡están dejando plantado a Cristo cada domingo!! Qué clase de cristiano es ese que deja a su maestro y salvador esperando?! Especialmente cuando se supone que "sabes" que visitarlo es la puerta a la vida eterna!! Si crees que eso es cierto, entonces estás loco si no vas a misa!
Mi opinión es que la mayoría de ese 49.4% son concientes de ello, pero les da igual. Son indiferentes a la religión; y católicos sólo de nombre, por tradición. Lo que no entiendo es, por qué si una tradición te es inservible, si no la usas nunca, ni la pones en práctica, ni estás del todo de acuerdo con ella; POR QUÉ no la descartas?!?! Lo que no sirve, se tira a la basura!
A veces pienso que este tipo de "católicos" en realidad son "ateos-prácticos". Es decir, they live godless lives; Dios no existe en ninguna esfera de su vida (Excepto cuando un pariente se les está muriendo...Cuando hay problemas.) Pero la mayoría de estos ateos-prácticos, no son concientes de su ateísmo; y si les mencionas la palabra "ateo" se persignan! Son víctimas de prejuicios, su propia ignorancia e hipocresía.
Para muchos "católicos", la religión es una carga, un pain in the ass, Pero la gente prefiere no cuestionar el sistema. Prefieren hacerse de la vista larga. Decir hipócritamente que son católicos "no-practicantes", cuando eso es un concepto totalmente absurdo. La iglesia católica, es la que pone las reglas, no los creyentes. Y una de las reglas es: ¡Vas a misa o al infierno!
¡Desechemos lo que no nos sirve!
Mi pregunta es: ¿Puede llamarse "católico" una persona que NUNCA va a misa? ¿Sabrán éstos lo que la doctrinca católica dice al respecto? Amigos católicos: ¡están dejando plantado a Cristo cada domingo!! Qué clase de cristiano es ese que deja a su maestro y salvador esperando?! Especialmente cuando se supone que "sabes" que visitarlo es la puerta a la vida eterna!! Si crees que eso es cierto, entonces estás loco si no vas a misa!
Mi opinión es que la mayoría de ese 49.4% son concientes de ello, pero les da igual. Son indiferentes a la religión; y católicos sólo de nombre, por tradición. Lo que no entiendo es, por qué si una tradición te es inservible, si no la usas nunca, ni la pones en práctica, ni estás del todo de acuerdo con ella; POR QUÉ no la descartas?!?! Lo que no sirve, se tira a la basura!A veces pienso que este tipo de "católicos" en realidad son "ateos-prácticos". Es decir, they live godless lives; Dios no existe en ninguna esfera de su vida (Excepto cuando un pariente se les está muriendo...Cuando hay problemas.) Pero la mayoría de estos ateos-prácticos, no son concientes de su ateísmo; y si les mencionas la palabra "ateo" se persignan! Son víctimas de prejuicios, su propia ignorancia e hipocresía.
Para muchos "católicos", la religión es una carga, un pain in the ass, Pero la gente prefiere no cuestionar el sistema. Prefieren hacerse de la vista larga. Decir hipócritamente que son católicos "no-practicantes", cuando eso es un concepto totalmente absurdo. La iglesia católica, es la que pone las reglas, no los creyentes. Y una de las reglas es: ¡Vas a misa o al infierno!
¡Desechemos lo que no nos sirve!
martes, 24 de julio de 2007
Cómo llegué a ser ateo (parte 1)
Sólo hace falta abrir el diccionario para darnos cuenta del nivel de desconocimiento y prejuicios que hay sobre el término "ateísmo". La culpa no es de los diccionarios. Estos sólo nos muestran el estado de conocimiento en que se encuentra la mayoría de la socidad respecto al ateísmo. Nos da una idea de lo mucho que debemos trabajar, y dar el ejemplo, para probar a una población mayormente teísta, que los ateos podemos ser grandes seres humanos, con sentido moral, y ciudadanos ejemplares.Durante mi niñez y adolescencia fui educado dentro de la tradición religiosa católica. Siempre me consideré una persona espiritual. En mi mente surgían diariamente preguntas nuevas en cuanto a lo religioso. Pero muchas veces nadie era capaz de contestarlas. En aquel entonces entendía que la obligación de las autoridadades religiosas (los sacerdotes) era darme las respuestas que pedía. Pero cada vez que brotaba de mí una pregunta demasiado difícil, me decían que eso era "inexplicable", "incomprensible para el hombre" o un "misterio". Por algún tiempo me conformé con esa excusa, pero eso convirtió mi cabeza en una holla de presión.
Eventualmente me harté de no recibir respuestas, y comencé a buscarlas en otros lugares. Otras religiones, filosofías orientales, etc. Pero con el tiempo me volvió a ocurrir algo similar. Tenía preguntas muy difíciles que nadie me podía contestar. Esta situación se juntó al hecho de que comencé a estudiar filosofía en la universidad. En la universidad me enseñaron el concepto de pensamiento crítico, y el ver la duda como un método para alcanzar el conocimiento y evitar el error. Desde niño había oído eso del "método científico", Galileo, etc. Pero fue durante las clases de filosofía donde aprendí el verdadero sentido de esto. El método científico no tiene por que limitarse a las ciencias experimentales, también puede ser parte de nuestra forma de pensar. En la vida, constantemente aceptamos argumentos sin detenernos a pensar si estos son correctos, verdaderos o falsos. Dudar sobre algo no implica que aquello sobre lo que se duda sea falso. Dudar es una manera de conocer mejor lo que decimos "conocer". Por eso, nadie debe temer a dudar sobre sus creencias. Pues el propósito de la duda no es otro que alcanzar una certeza sobre lo que conocemos; que ya no podamos decir "Creo x cosa, por que mis papás me lo enseñaron." Por eso pienso que la duda es el nacimiento del hombre maduro.
Con los años, el estudio de las religiones me llevó a concluir que lo que se me había enseñado desde pequeño respecto a Dios, era un fraude. (Eso es materia para otro blogazo). El asunto es que una vez llegué a la conclusión de que la religión que se me había enseñado era un fraude, tenía que definir mi posición en cuanto a Dios. Durante un tiempo consideré una definición personal de Dios, luego me llamé agnóstico. Pero me di cuenta que ese Dios en el cual pensaba, no era más que un invento en mi cabeza. Me di cuenta, que vivía mi vida totalmente al margen de la religión; Dios no existía más en ella. Dios se hizo tan irrelevante, que un buen día, sin darme cuenta, desaparció. Y fue así, como comenzó el proceso por el cual fui aceptando el término maldito: ateo.
(Continúa)
lunes, 23 de julio de 2007
¿Qué tienen en común un violador, un adúltero y un gay?
Acabo de leer una noticia espantosa que da qué pensar. Muchas veces trato de convencer a la gente de que las fobias anti-musulmanes son producto de prejuicios, y no contribuyen en nada a nuestra sociedad. A veces en teoría las cosas suenan tan bonitas. Ya lo cantaba así John Lennon en Imagine. Un mundo si religiones, una hermandad entre todos los seres humanos...etc etc.
Pero hoy abro el periódico mañanero, y veo la noticia de que en Irán acaban de ahorcar juntitos a 16 personas, por violadores, adúlteros y homosexuales. (Ahora la prensa tiene que buscar todo lo malo que se hace en Irán, para justificar ante la opiníon pública una posible invasión.) Ahorcar a un ser humano ya de por sí es bastante horroroso y deplorable. Pero aquí quiero llamar la atención a la manera en que estos crimenes distintos son materia para el mismo castigo.
Podríamos analizar estos tres crímenes en base a la violencia física y a una violencia contra la voluntad. Violar es tanto violencia contra el cuerpo como contra la voluntad. Adulterar es violencia contra la voluntad. ¿Pero en dónde cabe la violencia en el acto homosexual? Si de lo que se trata es de romper culos, hay muchos maridos que se lo rompen a sus mujeres con todo y burka. ¿Qué es lo que hace estos tres actos merecedores del mismo castigo?
El problema que subyace aquí, es que las teocracias no criminalizan el acto de imponer una voluntad, porque la esencia misma de la teocracia es forzar una voluntad unilateral sobre todos las demás. Las teocracias son una violación psicológica en masa. Por lo tanto es de esperarse que en tales regímenes no se castigue la imposición de la voluntad sobre otras personas. Así pues el elemento común en los actos "violar, ser adúltero y ser gay", no es más que un hecho puramente físico: el haber llevado a cabo una actividad sexual "ilícita" ante la ley islámica (en este punto coincide con la ley mosaica).
Esto nos hace pensar que en Irán, no ahorcan a un violador por forzar violentamente a una mujer a tener sexo, sino por haber metido su pinga en un shoshillo que no le correspondía. Que no es otra cosa que lo mismo que hacen los adúlteros: meter la pinga en un shoshillo que no le corresponde. Exactamente lo mismo que hacen los homosexuales, meter la pinga en....bueno, el rotillo que no corresponde.
Que a la mujer le hayan destruído su dignidad e integridad, que la hayan dejado traumatizada de por vida, que la hayan maltratado físicamente, que la hayan sometido a un acto que ella no quería; eso ni siquiera se menciona en la maldita ley islámica, por lo tanto no se castiga. Lo que se castiga es el acto del pipí malcriado, el pipí impío.
Hela ahí, queridos irreverentes: Una prueba más de cómo las teocracias violan los derechos humanos. En EEUU y en Puerto Rico, muchos decerebrados querrían que el gobierno cambiara a una teocracia (basada en la Biblia). Pero eso ya ocurrió durante la Edad Media, y con razón a esa época se le llama la edad oscura. Y nosotros, los irreverentes, ateos, seculares y humanistas, lucharemos para que se respeten los principios laicos de Jefferson y Franklin, la separación absoluta de Iglesia y Estado, y que eso jamás vuelva a ocurrir.
Pero hoy abro el periódico mañanero, y veo la noticia de que en Irán acaban de ahorcar juntitos a 16 personas, por violadores, adúlteros y homosexuales. (Ahora la prensa tiene que buscar todo lo malo que se hace en Irán, para justificar ante la opiníon pública una posible invasión.) Ahorcar a un ser humano ya de por sí es bastante horroroso y deplorable. Pero aquí quiero llamar la atención a la manera en que estos crimenes distintos son materia para el mismo castigo.
Podríamos analizar estos tres crímenes en base a la violencia física y a una violencia contra la voluntad. Violar es tanto violencia contra el cuerpo como contra la voluntad. Adulterar es violencia contra la voluntad. ¿Pero en dónde cabe la violencia en el acto homosexual? Si de lo que se trata es de romper culos, hay muchos maridos que se lo rompen a sus mujeres con todo y burka. ¿Qué es lo que hace estos tres actos merecedores del mismo castigo?
El problema que subyace aquí, es que las teocracias no criminalizan el acto de imponer una voluntad, porque la esencia misma de la teocracia es forzar una voluntad unilateral sobre todos las demás. Las teocracias son una violación psicológica en masa. Por lo tanto es de esperarse que en tales regímenes no se castigue la imposición de la voluntad sobre otras personas. Así pues el elemento común en los actos "violar, ser adúltero y ser gay", no es más que un hecho puramente físico: el haber llevado a cabo una actividad sexual "ilícita" ante la ley islámica (en este punto coincide con la ley mosaica).
Esto nos hace pensar que en Irán, no ahorcan a un violador por forzar violentamente a una mujer a tener sexo, sino por haber metido su pinga en un shoshillo que no le correspondía. Que no es otra cosa que lo mismo que hacen los adúlteros: meter la pinga en un shoshillo que no le corresponde. Exactamente lo mismo que hacen los homosexuales, meter la pinga en....bueno, el rotillo que no corresponde.
Que a la mujer le hayan destruído su dignidad e integridad, que la hayan dejado traumatizada de por vida, que la hayan maltratado físicamente, que la hayan sometido a un acto que ella no quería; eso ni siquiera se menciona en la maldita ley islámica, por lo tanto no se castiga. Lo que se castiga es el acto del pipí malcriado, el pipí impío.
Hela ahí, queridos irreverentes: Una prueba más de cómo las teocracias violan los derechos humanos. En EEUU y en Puerto Rico, muchos decerebrados querrían que el gobierno cambiara a una teocracia (basada en la Biblia). Pero eso ya ocurrió durante la Edad Media, y con razón a esa época se le llama la edad oscura. Y nosotros, los irreverentes, ateos, seculares y humanistas, lucharemos para que se respeten los principios laicos de Jefferson y Franklin, la separación absoluta de Iglesia y Estado, y que eso jamás vuelva a ocurrir.
viernes, 20 de julio de 2007
¿Es el catolicismo una secta de vampiros caníbales?
Hace poco se me ocurrió una interesante cuestión. Los católicos dicen que comer y beber el cuerpo y sangre de Jesucristo es lo que nos da la "vida eterna". Esto me recuerda mucho al mito de los vampiros, quienes son inmortales gracias a la sangre que beben. No sé hasta qué punto la leyenda de Drácula se base en creencias católicas, pero ese no es el tema.Todos sabemos que los católicos piensan que tomar y comer el cuerpo de Jesús, es la via más eficaz para llegar al cielo. Entonces me gustaría saber qué ocurriría en el siguiente caso hipotético:
Supongamos que tenemos una máquina para viajar en el tiempo. Metemos 500 católicos en la máquina, y los mandamos al pasado al momento justo en que Cristo está agonizando en la cruz. ¿Qué harían los católicos? Si lo salvan de la cruz, entonces Jesús no muere, por lo tanto no hay sacrificio, y sin sacrificio no hay salvación, sin salvación no hay vida eterna. Así pues, Jesús salva cada domingo a los católicos, pero...¿los católicos lo salvarían a él?
Segundo. Dado que la sangre y el cuerpo de Cristo salva, también me gustaría saber cuántos de esos 500 católicos estarían dispuestos a pegarle la lengua a los borbotones de sangre que caían por la cruz en el momento de la crucifixión. ¿Terminarían todos como Carrie en su prom?
Tercero. También me pregunto si estos 500 católicos enterrarían a Jesús, o terminarían comiéndose su cadaver. Comer su cuerpo salva, ¿no? Entonces ¡¿qué mejor oportunidad de hacerlo que ésta?! Aquí no hay galletitas ni vinitos ni transubstanciaciones ni consagraciones que hagan falta. This is THE REAL THING, baby! La vera mera sangre y cuerpo de Cristo!! Ready pa tus colmillos! Mmmmm! ¡Qué banquete!
Cuarto. Si la máquina del tiempo se dañara y no pudieran volver a la Tierra, sería lícito agarrar la sangre de Jesús y hacer una morcilla con ella para futuras misas?
Quinto. En caso de un apocalipsis repentino, el producto fecal generado por el consumo de ese cuerpo y sangre, podría reciclarse como materia eucarística?
Espero que algún católico me aclare un poco en este tema tan confuso.
lunes, 16 de julio de 2007
Europa: reino del anti-Cristo
¿Quién lo diría? El bastión geográfico de uno de los tres grandes monoteísmos se despide lentamente de la religión. Europa no sólo fue la cuna del cristianismo, también fue el lugar donde se desataron las más cruentas guerras religiosas, donde se inventó el concepto de "herejía", la casería de brujas, las Cruzadas, la Inquisición, la Encomienda, el lugar donde se libraron batallas entre católicos y protestantes, y miles de conflictos más en el nombre de Cristo y su señora madre, la siempre siempre virgen.El año pasado, el final del conflicto armado en Irlanda del Norte marcó una nueva etapa en la historia Europea. La paz en Irlanda representa la solución del último gran conflicto relgioso en la Europa Occidental. Y tomando en consideración que un continente que durante los últimos dos mil años siempre se traía alguna guerra santa de por medio, esto resulta muy significativo.
La consolidación de la Unión Europea no sólo ha traído estabilidad económica a la región. También ha estrechado los vínculos culturales y sociales entre todos los países de Europa. Antes esta función la llevaba a cabo la religión. La Iglesia católica, y más tarde las gemaciones del protestantismo unificaban sus reinos en base al terror, la espada, y el miedo a la excomunión. Hoy día los Europeos están unificados por el diálogo, la colaboración y la democracia.
Para todos los ateos del mundo, es un motivo de regocijo ver el mapa que aquí les muestro. Este mapa, sacado de la encuesta Eurostat de Eurobarometer (2005), representa los niveles de religiosidad en los paises que forman parte de la Unión Europea, y la candidata Turquía. A mayor porcentaje de religiosidad, más oscuro el color que marca al país. La media europa de personas que dicen creer en Dios es de solo un 52%. El 27% dice creer en cierto tipo de espíritu o fuerza vital. Un 18% dice ser ateo/agnóstico. Es especialmente notable el hecho de que un país como Suecia declare en la encuesta un nivel de ateísmo/agnosticismo de aproximadamente un 85%!! Estonia le sigue con un 84% que dice no creer en Dios.Esta encuesta aunque no es conclusiva, nos permite llegar reafirmar que 1) A mayor desarrollo económico y social, menores son los niveles de religiosidad; 2) Que la relación entre mayor status económico y protestantismo/bajo nivel económico y catolicismo, sea un hecho.
Este último dato no es nada nuevo. Ya hace un siglo el sociologo alemán Max Weber escribió su famosa tesis, La ética protestante y el espíritu del capitalismo, donde logró relacionar convincentemente la capacidad de los pueblos protestantes de crear una ética del trabajo que propició el desarrollo del capitalismo; mientras que los países católicos, destacados por su superstición y vagancia, quedaron relegados a un segundo y tercer plano.
El caso más ejemplar de como la desaparición del catolicismo se tradujo en una época de prosperidad es España. Durante la dictadura de Franco, España era un país muy católico, donde se prohibía el divorcio, el uso de anticonceptivos, y besarse en público. Nada más Franco estirar la pata, y establecerse la democracia y el gobierno secular, los españoles de los campos salieron de cagar en las letrinas en 1980, para despertar en la octava potencia mundial 25 años más tarde. (Sí gente, mientras Blondie cantaba Heart of Glass, en España a mucha gente le ponían su primer inodoro.)
Si la transición del catolicismo al protestantismo fue el primer cambio para un progreso definitivo en los países del Norte; el segundo gran cambio fue la secularización de los países del norte; un proceso originado en Francia durante el siglo XVIII (con raíces en corrientes humanistas durante el Renacimiento). El protestantismo permitió a Europa desencadenarse del yugo del Papa en Roma. El secularismo permitió a Europa desencadenarse del yugo de la religión.
Sin embargo, la religión continúa siendo un fenómeno importante en Europa. Podríamos decir que mientras más católico es un país, más capacidad tiene la iglesia de inmiscuirse en la política. Todos hemos oído del entrometimiento del Vaticano en la política de Italia. En España, la iglesia católica ejerce actualmente el control sobre la cúpula que controla al mayor partido conservador. Sólo hace falta escuchar la emisora oficial de la iglesia, conocida como la COPE, para tener una idea del nivel de manipulación al que la Iglesia pretende someter al pueblo español. El poder de la COPE sobre el Partido Popular, es similar al poder que ejercieron avechuchos como Jerry Falwell y Pat Robertson en las campañas de George W. Bush.
A pesar de estos casos patéticos, que muestran a una iglesia debilitada, asfixiada y desesperada (insinuando que el presidente socialista Zapatero puso las bombas en los trenes de Madrid para llegar al poder), podemos decir que Europa se encuentra encaminada hacia una plena secularización. Con esto no pretendemos que desaparezcan las iglesias o las religiones, sino que se quede de una vez establecida una verdadera separación de Iglesia y Estado, incluyendo que las iglesias no reciban excenciones contributivas, o ayudas económicas directamente de los contribuyentes; que no existan más escuelas católicas pagadas por los gobiernos; que no se pagen más visitas papales con dinero público. En fin, que la Iglesia pague lo que todo negocio privado tiene que pagar. Que no se le den consesiones especiales de ningún tipo. Todo esto, apreciado lector, no es una fantasía. Ya está ocurriendo! Si piensas que el desarrollo de una sociedad secular es un espejismo. Presta atención a lo que está ocurriendo en la Unión Europea. Si el origen del cristianismo fue Europa; el origen de su colapso también es Europa. Luego seguirá el resto del mundo. El progreso que el secularismo puede traer, será ejemplo para otros países no-cristianos. Y en un futuro no muy lejano los países musulmanes no tendrán remedio que imitar los modelos progresistas de Europa. EEUU habrá quedado en la sombra del olvido. Al fin nuestros decendientes vivirán en un mundo donde los ateos no seremos minoría. La fe, y el pensamiento defectuoso generado por ésta, desaparecerá. Y así, con plena libertad de pensamiento, podremos fomentar en nuestros hijos y nietos la utilización del pensamiento crítico, y propiciar una generación de personas capaces de utilizar su inteligencia para encontrar soluciones a los grandes problemas mundiales que se avecinan.
Viva el secularismo! Viva la Europa secular!
miércoles, 11 de julio de 2007
¿Qué es eso del "burden of proof"? (parte 1): trascendiendo a Babel

Cuando las personas quieren comunicarse entre sí, deben someterse a unas reglas de juego:
1) dominar un idioma
2) expresar ideas
3) escuchar ideas
Pero resulta que esto no les asegura que la comunicación sea efectiva o coherente.
Así surgen nuevas reglas, como por ejemplo:
4) sólo debe hablar una persona a la vez, sin gritar
Cumplir esta regla de por sí es una proeza. Pero si las personas logran someterse a ella, tienen una recompensa: pueden profundizar en el tema que les interesa. Así, cuando la gente se pone "profunda", se dan cuenta que necesitan reglas adicionales para comunicarse:
5) establecer la definición exacta sobre los conceptos que se discuten
6) estructurar los pensamientos de manera ordenada
Ya vamos progresando. Las personas que hasta aquí llegan, se dan cuenta que el haberse sometido a tantas reglas tiene una gran ventaja: de la comunicación de ideas pueden surgir nuevos conocimientos e ideas. Cuando esto ocurre, las personas entusiasmadas notan que les hace falta algo más, para evitar que tanto conocimiento se les venga encima. Es entonces cuando:
7) establecen un sistema lógico para organizar y analizar el conocimiento.
Y helo ahí: ¡el nacimiento de la ciencia! Y bravo a Aristóteles, a quien le debemos gran parte de ese empuje racional.
Si algo admiro de la comunidad científica, es que han podido ponerse de acuerdo en cómo comunicarse. Gracias al lenguaje común, el lenguaje científico, cuya virtud es que no importa de qué cultura, edad, raza, sexo, religión, filosofía, sea un científico, siempre va a poder comunicarse claramente con otros científicos. Esta es la ventaja que tiene la ciencia sobre todo el resto de sistemas de pensamiento y las religiones. Mientras los religiosos se matan entre sí, los científicos construyen mundo. Mientras los ideólogos se acusan entre sí, los científicos hallan respuesta a problemas que atañen a toda la humanidad. ¿Por qué? Porque en la ciencia se habla un mismo idioma.
Y tú, lector quizá te preguntes cuál es la clave que ha permitido que los científicos hayan alcanzado ese estado. La respuesta es que tras cientos de años, incluyendo luchas y derramamiento de sangre, se ha logrado crear un sistema sólido, en el que todos tenemos derecho a participar, siempre y cuando cumplamos con una regla:
Antes de que una idea propuesta sea aceptada como correcta, se debe comprobar su veracidad.
(Entiendo que a los religiosos que estén leyendo esto les entre una repentina piquiña en el culo. Ok, no se preocupen. Démosle un minuto para que abandonen la sala...)
Y el primer principio que hace funcionar a ese sistema es el llamado "burden of proof" (la carga de la prueba.) Lo digo en inglés porque me gusta más la palabra burden, ya que tiene una connotación de "peso", "angustia", "sacrificio". Sí, los científicos cada día viven un viacrucis, que ni el católico más fervoroso puede imaginar. En el mundo científico, podrán existir charlatanes escondidos. Pero ninguno se libra de esto: El que abre la boca primero, es quien explica.
(continúa)
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