martes, 13 de abril de 2010

Maldita sea la Iglesia católica

Son difíciles días para esos que dignifican su falta de méritos con una sótana. Tras sus túnicas, sombreros medievales y anillos de oro, se esconde un séquito de viejos avergonzados de su propia condición sexual.

Ya no se sabe si el celibato y la represión sexual son los causantes de tanto pedófilo en las filas de la Iglesia, o si se tratará más bien de que el seminario y la parroquía son la mejor madriguera para que pederastas lleven a cabo sus fechorías y salir impunes de sus delitos asquerosos.

A todo esto Ratzinger se limita a pensar en "el bien de la Iglesia", pero no dice nada sobre el bien de aquellos niños que han crecido traumatizados gracias a la aberrante ideología católica que prohibe desde las pajas, matrimonios para curas, hasta que metas tu pinga en el agujero que te da la gana.

La obsesión contra el sexo los deja al descubierto. No es la sociedad quien está depravada. Sino ustedes, obispos, curas, beatos. Porque no hay cuerpo ni mente sana que resista un mes sin echar un polvo o zambombearse una buena paja.

6 comentarios:

OSAERÖN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Aixa dijo...

Saludos Picazzo,

No encuentro su correo-e pero quiero apuntarle a la siguiente convocatoria, que quizá le interese participar o difundir.


http://preview.tinyurl PUNTO com/2vkrf23

Gracias anticipadas,

Aixa

Hiram dijo...

Exactamente lo que opino yo de esos hijelagranputas. Gracias por publicar esto! Es refrescante ...

OSAERÖN dijo...

El problema radica en otra cosa que no es la prohibición del sexo. Utilizan esa excusa para disfrazar la verdad (son genios en esta parte). El detalle está en una pregunta: ¿Qué le pasaría a la iglesia si dejara que su equipo se casara y formara una familia?
1. No habrá ya tanto tiempo para hacer la "obra" .
2. Como los hijos heredan, el trabajo del obispo, cura se quedará en su casa, no en las arcas del Vaticano.

El día que la iglesia permita el matrimonio a sus miembros superiores, se irá a la quiebra.

Picazzo dijo...

Osaeron, no creo que el matrimonio lleve a la Iglesia a la quiebra. Otras denominaciones que antes lo prohibían y ahora no, siguen existiendo.

Si el Vaticano permite hoy el matrimonio de curas, se inventarán alguna artimaña para no perder nada.

Yo creo que es un asunto ideológico, que lleva incrustrado por tantos siglos, que son incapaces de ver lo aberrante que es.

Eskrobo Lamber dijo...

salve MONESVOL