Ayer, mientras navegaba en el internet, se me abrió una página pop que se llamaba algo así como “¿Me das tu messenger?.com” Salía la foto de una chica, y tú decidías si estaba lo suficientemente buena para darle tu messenger. También podías darle una puntuación del 1 al 10. (Luego son los mismos que critican a los concursos de belleza.)
No pude resistir la tentación y me metí un rato a ver las chicas puertorriqueñas que había ahí. Desgraciadamente, todas eran tan feas, que me llamó más la atención los comentarios que ponían sobre sí mismas. Dejando a un lado el hecho de que personas de 25 años, con bachillerato y universidad escribieran “sensicibilidad” o “hipocrecía”, lo que más resaltó fue que casi todas hacían alarde de una supuesta “humildad”. “Soy buena gente…y humilde.” “Soy candela, una bomba sexual…y humilde”. Tan FEAS, y encima humildes!? Pero qué cosa más grande, caballero!!
Dime de qué presumes, y te diré qué careces
Las descripciones de las chicas eran una verdadera ostentación de humildad. ¿Pero de dónde aprendieron esto? ¿De las telenovelas mexicanas? A veces el interés por que se les vea “humildes” es tan grande que en casos llegan a leerse joyas como: “soy humildita” (sic). Sí sí, humildita, más que humilde, “tan humilditamente insignificante e inofensiva que quiero que me miren por pena de lo poca cosa que soy.” En fin, ¿qué carajo significará tanto despliegue de “humildad”? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿No se supone que cuando te describes quieras resaltar y hacer pompa de las cosas buenas que tienes? ¿Qué hay de malo en ello? Por ejemplo, “Mi cara asusta como el cuco, pero tengo un culo riquísimo”. “Tengo una verruga en el labio inferior, pero mis tetas te harán olvidar cualquier pesadilla” O si son ya más recataditas: “Soy una chica encantadora y super simpática y guapa”. ¡¡¡Energía coño!!! Que parecería que estuvieran vendiendo servicios de limpieza del hogar, como las sirvientas de las telenovelas mexicanas “Mande señito, sí señito, como diga usted señito, soy humilde señito, humílleme señito….” ARRRGHH!!! ¿¿Qué no se dan cuenta que “humildes” eran los esclavos sumisos, sometidos y subordinados??
En las descripciones de las boricuas falta vibración, entusiasmo. Pero la verdad es que ese deseo por aparentar humilidad en realidad se trata de un deseo por evadir ser tildado de…(ta-taaaaaaaaan ):
Comemierda. La característica más generalizada del Puerto Rico moderno, del baby-boom para acá.
¿De qué trata este fenómeno? La comemierdería engloba varias características, siendo la altanería uno de ellos. El orgullo puede estar justificado o no. Generalmente se le dice comemierda al que pertenece a una escala social alta y suda pedantería y esnobismo en cada palabra que dice. Pero más interesante es el caso de los que, siendo unos muertos de hambre, se comportan como si fueran reyes de Suecia o reinas de Saba. La comemierdería trasciende escalas sociales. (Donde más abundan es en el mundo del arte.) No sé si esta condición nos surge como consuelo al coloniaje y explotación en que vivimos, donde siempre nos hemos sentido inferiores al paradigma que nos llega del americano. Eso es otro tema. Pero en fin, es un problema real, y grande.
Lo que verdaderamente me jode es que en PR la gente parece no tener la más mínima idea del significado profundo de la humildad. No estoy hablando de significados de diccionarios. En el RAE dice que es una virtud que consiste en reconocer las limitaciones propias. (Otra vez, la típica chica humillada de telenovela.) Pero para mí la verdadera humildad es todo lo contrario. Humilde es aquel que siendo superior (en lo que sea), actúa de tal modo que nunca hace sentir inferiores a los demás. El humilde de esta clase siempre se gana el aprecio de la mayoría. Los “inferiores” piensan “oye, éste tipo, pudiéndose echar el guille, pudiendo ser comemierda, mira lo buena gente que es.” Por eso a veces la humildad es un sinónimo de grandeza. Pero la humilidad esencial es algo natural, no aprendido. La humilidad se tiene o no se tiene. Al comemierda tarde o temprano se le nota la costura.
La humildad no es la virtud del pobre, del poquita cosa. ¿Qué virtud hay en que un pobre sea humilide”?! ¿Se supone que no lo sea? En este maldito mundo, a los pobres, con humilidad o sin ella, se los lleva la chingada. (Por cierto, Cristo fue el primer comemierda, cuando dijo “Yo soy Dios”!) Lo normal, lo que dicta la lógica es que una persona pobre o fea se comporte, no con humilidad, sino con sensatez, por que no tiene otra opción si es que quiere evitar hacer el ridículo. Es lo propio, lo que le toca, si quiere evitar que la sociedad se lo pase por el clavo. En cambio, la mujer rica, por ejemplo, que a pesar de sus billetes, actúa como una persona corriente, no importándole mezclarse con gente que no sea de su nivel social; la chica que está buena y no le niega la sonrisa a los feos. Esa, ESA es la verdadera humilde. Pudiendo estar clavándose a cualquier Tom Cruise o Brad Pitt de turno, vela ahí, me sonríe y me hace digno de su mirada. Qué gracia, qué grandeza!
En fin, que la humilidad no es una cualidad de la que se pueda ostentar. La humildad se despliega en el silencio. Infunde respeto y admiración. Y la persona que dice ser humilde, pronunciándolo, es una ridícula. O una boricua comemierda del net… O ambas cosas.
¡Ay, qué será de mi patria!