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martes, 10 de marzo de 2009

Las religiones, el respeto y las blasfemias


¿Hasta qué grado deben ser respetadas las religiones?

Siempre he escuchado que las ideas de los demás deben ser respetadas, pues el respeto por el vecino es necesario para que el vecino luego te respete. Estoy de acuerdo, pero hasta cierto punto. Pues yo puedo respetar a mi vecino, apreciarlo, prestarle azúcar cuando se le acaba, pero eso no quiere decir que yo tenga que respetar todo lo que le pasa por su cabeza.

Voy al grano. Las ideas merecen respeto siempre y cuando se exponen al análisis de nuestras capacidades críticas. Si yo tengo una idea, quiero que otros también la valoren, pues quiero saber si mi idea es falsa, verdadera o necesita de ciertas mejoras. El criticismo es lo que permite a los seres humanos mejorar, fomentando el trabajo colectivo. La falta de crítica conduce a callejones sin salida, a dogmas rancios que sufren de incapacidad para adaptarse a las nuevas necesidades de los tiempos. Las ideas que se exponen a la luz de la crítica y la duda, son las que, en mi opinión, merecen respeto. He ahí el problema de las religiones.

Las religiones están "blindadas" (o eso creen los religiosos) contra toda crítica. Los religiosos inventaron el término blasfemia, para referirse a todo aquel que osa poner en duda sus creencias. La acusacion de blasfemia es el intento de ponerse el chaleco a prueba de balas necesario para que la mente del creyente inteligente no pueda penetrar nunca a las entrañas de la falsedad doctrinal.

La blasfemia es un concepto anacrónico, típico de edades oscuras teocráticas y sociedades talibanas. Por eso toda religión que acuse de blásfemo a quien sea por atreverse a llevar una opinión contraria a la suya, no merece nuestro respeto. Recordemos que el concepto de blasfemia, en su contexto original, implicaba la muerte del blásfemo. La idea de blasfemia se inventó para MATAR a quien no acatara unos dogmas. Por eso, tal concepto debe ser abolido y erradicado.

¿Alguien quiere que respete sus ideas? Tírate al medio. Expon tu idea frente a la crítica de los demás, y escucha las opiniones. Si te gustan, bien por ti. Si te jode, lo siento por ti. A mí me jode que me critiquen también, pero me aguanto, porque sé que a la larga la crítica siempre aporta algo postivo. Sólo los niños malcriados agarran perretas y rabietas cuando se les lleva la contraria. Y eso es lo que parecen ser los religiosos cuando acusan de "blásfemos" y "calumniadores" a los otros. Niñatos malcriados, eso son! Maduren de una vez.

Quiero que quede claro que aunque una idea no sea digna de nuestro respeto, lo que sí debemos respetar es el derecho a que otros tengan ideas distintas a nosotros. El derecho a pensar es inviolable. Es un pilar del secularismo y la democracia. Nos asegura que todos podamos vivir en relativa armonía. Lo que quiere decir, en términos prácticos, que tú puedes creer y decir lo que a ti te de la gana en tu casa. Puedes invitar a tu casa a quien quieras y decirle lo que quieras. PERO no tienes el derecho de meterte en la casa del vecino y decirle ahí lo que tiene que hacer.

El derecho al pensamiento suena como algo obvio, que tomamos por sentado, pero hace menos de 200 años, en la mayor parte del mundo no existía ese derecho. Te mataban si cometías "crimenes de pensamiento". (¿Recuerdan lo que decía Jesús, que el adultero no sólo es el que mete la pinga en la hembra del vecino, sino el que PIENSA que la está metiendo? Esa es la aberración del concepto "crimen de pensamiento".) Hoy día todos podemos pensar lo que queramos, siempre y cuando no afectemos los derechos del vecino.

El secularismo y la separación Iglesia-Estado son ideas que veraderamente merecen nuestro respeto. Vaya sangre y sudor que nos costaron! Las religiones que quieran ser "respetables" mejor que se queden en sus casas. Mi respeto dificilmente tendrán. Pero de lejos, con las túnicas, inciensos y ritos, al menos adquieren un aire de dignidad.

lunes, 16 de julio de 2007

Europa: reino del anti-Cristo

¿Quién lo diría? El bastión geográfico de uno de los tres grandes monoteísmos se despide lentamente de la religión. Europa no sólo fue la cuna del cristianismo, también fue el lugar donde se desataron las más cruentas guerras religiosas, donde se inventó el concepto de "herejía", la casería de brujas, las Cruzadas, la Inquisición, la Encomienda, el lugar donde se libraron batallas entre católicos y protestantes, y miles de conflictos más en el nombre de Cristo y su señora madre, la siempre siempre virgen.

El año pasado, el final del conflicto armado en Irlanda del Norte marcó una nueva etapa en la historia Europea. La paz en Irlanda representa la solución del último gran conflicto relgioso en la Europa Occidental. Y tomando en consideración que un continente que durante los últimos dos mil años siempre se traía alguna guerra santa de por medio, esto resulta muy significativo.

La consolidación de la Unión Europea no sólo ha traído estabilidad económica a la región. También ha estrechado los vínculos culturales y sociales entre todos los países de Europa. Antes esta función la llevaba a cabo la religión. La Iglesia católica, y más tarde las gemaciones del protestantismo unificaban sus reinos en base al terror, la espada, y el miedo a la excomunión. Hoy día los Europeos están unificados por el diálogo, la colaboración y la democracia.

Para todos los ateos del mundo, es un motivo de regocijo ver el mapa que aquí les muestro. Este mapa, sacado de la encuesta Eurostat de Eurobarometer (2005), representa los niveles de religiosidad en los paises que forman parte de la Unión Europea, y la candidata Turquía. A mayor porcentaje de religiosidad, más oscuro el color que marca al país. La media europa de personas que dicen creer en Dios es de solo un 52%. El 27% dice creer en cierto tipo de espíritu o fuerza vital. Un 18% dice ser ateo/agnóstico. Es especialmente notable el hecho de que un país como Suecia declare en la encuesta un nivel de ateísmo/agnosticismo de aproximadamente un 85%!! Estonia le sigue con un 84% que dice no creer en Dios.

Esta encuesta aunque no es conclusiva, nos permite llegar reafirmar que 1) A mayor desarrollo económico y social, menores son los niveles de religiosidad; 2) Que la relación entre mayor status económico y protestantismo/bajo nivel económico y catolicismo, sea un hecho.

Este último dato no es nada nuevo. Ya hace un siglo el sociologo alemán Max Weber escribió su famosa tesis, La ética protestante y el espíritu del capitalismo, donde logró relacionar convincentemente la capacidad de los pueblos protestantes de crear una ética del trabajo que propició el desarrollo del capitalismo; mientras que los países católicos, destacados por su superstición y vagancia, quedaron relegados a un segundo y tercer plano.

El caso más ejemplar de como la desaparición del catolicismo se tradujo en una época de prosperidad es España. Durante la dictadura de Franco, España era un país muy católico, donde se prohibía el divorcio, el uso de anticonceptivos, y besarse en público. Nada más Franco estirar la pata, y establecerse la democracia y el gobierno secular, los españoles de los campos salieron de cagar en las letrinas en 1980, para despertar en la octava potencia mundial 25 años más tarde. (Sí gente, mientras Blondie cantaba Heart of Glass, en España a mucha gente le ponían su primer inodoro.)

Si la transición del catolicismo al protestantismo fue el primer cambio para un progreso definitivo en los países del Norte; el segundo gran cambio fue la secularización de los países del norte; un proceso originado en Francia durante el siglo XVIII (con raíces en corrientes humanistas durante el Renacimiento). El protestantismo permitió a Europa desencadenarse del yugo del Papa en Roma. El secularismo permitió a Europa desencadenarse del yugo de la religión.

Sin embargo, la religión continúa siendo un fenómeno importante en Europa. Podríamos decir que mientras más católico es un país, más capacidad tiene la iglesia de inmiscuirse en la política. Todos hemos oído del entrometimiento del Vaticano en la política de Italia. En España, la iglesia católica ejerce actualmente el control sobre la cúpula que controla al mayor partido conservador. Sólo hace falta escuchar la emisora oficial de la iglesia, conocida como la COPE, para tener una idea del nivel de manipulación al que la Iglesia pretende someter al pueblo español. El poder de la COPE sobre el Partido Popular, es similar al poder que ejercieron avechuchos como Jerry Falwell y Pat Robertson en las campañas de George W. Bush.

A pesar de estos casos patéticos, que muestran a una iglesia debilitada, asfixiada y desesperada (insinuando que el presidente socialista Zapatero puso las bombas en los trenes de Madrid para llegar al poder), podemos decir que Europa se encuentra encaminada hacia una plena secularización. Con esto no pretendemos que desaparezcan las iglesias o las religiones, sino que se quede de una vez establecida una verdadera separación de Iglesia y Estado, incluyendo que las iglesias no reciban excenciones contributivas, o ayudas económicas directamente de los contribuyentes; que no existan más escuelas católicas pagadas por los gobiernos; que no se pagen más visitas papales con dinero público. En fin, que la Iglesia pague lo que todo negocio privado tiene que pagar. Que no se le den consesiones especiales de ningún tipo. Todo esto, apreciado lector, no es una fantasía. Ya está ocurriendo! Si piensas que el desarrollo de una sociedad secular es un espejismo. Presta atención a lo que está ocurriendo en la Unión Europea. Si el origen del cristianismo fue Europa; el origen de su colapso también es Europa. Luego seguirá el resto del mundo. El progreso que el secularismo puede traer, será ejemplo para otros países no-cristianos. Y en un futuro no muy lejano los países musulmanes no tendrán remedio que imitar los modelos progresistas de Europa. EEUU habrá quedado en la sombra del olvido. Al fin nuestros decendientes vivirán en un mundo donde los ateos no seremos minoría. La fe, y el pensamiento defectuoso generado por ésta, desaparecerá. Y así, con plena libertad de pensamiento, podremos fomentar en nuestros hijos y nietos la utilización del pensamiento crítico, y propiciar una generación de personas capaces de utilizar su inteligencia para encontrar soluciones a los grandes problemas mundiales que se avecinan.

Viva el secularismo! Viva la Europa secular!