lunes, 7 de julio de 2008

El ecuménico pasaporte al infierno

Repíte en voz alta:

ME - CAGO - EN – EL - ESPÍRITU - SANTO.

NIEGO – TODO - LO - RELACIONADO - A - LA – FUCKING - PALOMA

Ya?

Estimado lector, lamentamos informarle que usted acaba de ser condenado por la eternidad al fuego del Erebo sin posibilidad alguna de perdón.

Pues así dicen las Escrituras:

"El que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón nunca, antes bien será reo de pecado eterno" (Mc 3,29; Cf. Mt 12:32; Lc 12:10).

Más claro no canta un gallo.

Pero como era de esperarse, los católicos nunca se contentan con lo que claramente dice su texto sagrado. Y entonces lo retuercen aun más. (No sé si presuponen que el Escritor es un imbécil o sencillamente un autor mediocre incapaz de explicarse por sí mismo...) Según el Catecismo en el # 1864:

“No hay límites a la misericordia de Dios, pero quien se niega deliberadamente a acoger la misericordia de Dios, mediante el arrepentimiento, rechaza el perdón de sus pecados y la salvación ofrecida por el Espíritu Santo. Semejante endurecimiento puede conducir a la condenación final y a la perdición eterna.”

Holy shit, Batman! Negar la misericordia de Dios!!! How dare you!!!

Pero Juan Pablo II intenta aguarnos la fiesta. Para él no es un asunto de meras palabras: En Dominum et vivificantem 46-48, dice:

"Esta blasfemia no consiste en el hecho de ofender con palabras al Espíritu Santo; consiste, más bien, en el rechazo de aceptar la salvación que Dios ofrece al hombre por medio del Espíritu Santo."

Ahora, fíjense bien en lo que esto último implica. Olvidémonos de ateos cristianos o blasfemos. Si calculamos la cantidad de gente que no acepta la “salvación mediante el Espíritu Santo” tendríamos que pensar que, por ejemplo, el 95% de los chinos irá al infierno. Y los indios? Los negros animistas? Los judíos? Los musulmanes? Los shintoístas? Los taóistas? Los budistas?

Todos al infierno, coño! Bien merecido!

Aquí se encierra la farsa de Juan Pablo II. El supuesto Papa ecumenista, que se sentaba con personas de todas las religiones, no sé para qué; en realidad pensaba que todos ellos (a excepción quizá de los prostestantes) eran una panda de condenados al infierno sin remedio por no aceptar la salvación mediante el Espíritu Santo.

Ahora explíquenme, ¿cómo coño se puede conversar, cómo carajo se puede llegar a un pacto (de no sé qué), cuando, al menos, uno de los interlocutores asume que el otro es un condenado a la tortura eterna del infierno? O más bien, ¿para qué? Si ya no tienen remedio!!

Me imagino al Papa entrando a esos recintos llenos de líderes religiosos:

“Gente, les tiendo la mano. Vosotros sois todos unos condenados sin remedio. Pero vengo en son de Paz. Vengo a hacerme la paja mental de que comparto el amor con mi prójimo, y me tengo que sentar en la misma mesa de mi enemigo, aunque sepa que merecen el fuego eterno por ofender a la Paloma que me ungió, y en la cual se basa toda mi autoridad. Aunque sabemos que no habrá perdón para vosotros, no os preocupéis, no os olvidaremos. Y cuando todos halláis muerto, y Belcebú haga yogurt de vuestras tripas, oraremos por vuestra memoria, y recordaremos los ratos tan gratos que pasamos juntos. Me caen bien. De hecho, si mi Dios fuera un poco más humano, os perdonaría, y entonces podríamos sentarnos también en el Cielo a comer juntos. Jugaríamos al fútbol los domingos, los musulmanes nos prestarían algunas de sus 72 vírgenes, y nosotros les enviaríamos a ellos un coro de monjas carmelitas calenturientas... En fin…Pero por impíos, osea, por no ser católicos, y dado que no hemos hallado cura para la psicopatía celestial, lamento informaros que tenéis lo que os merecéis. Ahora, démonos todos la ecuménica Paz del Señor.”

Amén.

4 comentarios:

osvaldo dijo...

Estimado escéptico: No se en que basa su seguridad, espero que pueda sostenerlo toda la vida y, mejor aún, le sirva para el momento de su muerte. Puede que lo que voy a decirle no le interese demasiado, pero existe un solo Camino, una sola Puerta, un solo Salvador y una Única persona que puede perdonar sus pecados: Jesucristo. Creo que eleva demasiado alto su voz contra Alguien que está mucho más alto que Ud. Espero que tenga la capacidad de reflexionar sobre la realidad de las cosas que no puede ver; el hecho de que Ud. no lo vea no quiere decir que Dios no exista, ni que Ud. no lo sienta quiere decir que no lo necesite; muchas personas están enfermas y no concurren a quien los puede curar porque no lo saben. Usted podrá ridiculizarme ante sus seguidores con su respuesta, que seguro capacidad para ello no le faltará, pero no cambiará la realidad. Y un día estará frente a frente ante Aquel contra el que hoy eleva su voz, para descubrir que ya es tarde, que si rechaza el único medio dispuesto para su salvación estará eternamente perdido.
Juan 3.16-18: "Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a Su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree, no se pierda más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a Su Hijo al mundo para ondenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. El que en Él cree no es condenado, pero el que no cree YA HA SIDO CONDENADO PORQUE NO HA CREIDO EN EL NOMBRE DEL UNIGÉNITO HIJO DE DIOS".
Amigo: opine, proteste, provoque, haga lo que quiera con esto, el problema será suyo, pero solo hay un pecado imperdonable por Dios, y ese es rechazarle. Gracias

Picazzo dijo...

Amigo Osvaldo, mi convencimiento de que la Biblia es una farsa, es quizá de la misma magnitud del tuyo cuando dices que ese libro es la “verdad”, y el único “camino” a no sé qué paraíso. Así que, ¿quién tendrá la razón? Francamente me importa un bledo.

Ya lo he dicho antes. El cielo que los cristianos me venden me parece muy aburrido. Prefiero el infierno. Pero lástima lástima…ninguno de los dos existe, pues son construcciones ficticias de religiosos medievales para manipular a los pueblos mediante el terror. Estudia un poco de historia, que falta te hace.

Eres el típico cristiano que de tanto mirarse al ombligo no puede concebir que haya gente que NO CREE en esas pamplinas religiosas. Y que mucho menos les “hace falta” tal desvergüenza de excrementos doctrinales.

¿Quién te crees tú para insinuar que soy un “enfermo” que no sabe cuál es su “medicina.”?

Ten un poco de respeto y humildad, que no tienes la más mínima idea de cuáles son mis necesidades porque no me conoces. Así que quizá quien eleva demasiado alto su voz seas tú.

Sólo una mente corrompida o trastornada se cree capaz de determinar lo que “le hace falta” a medio mundo, sin consultar primero a uno. Pues bien, no gracias.

Ahhh..y una cosa…Si según tus textos sagrados yo estoy condenado, porque he cometido un pecado “imperdonable”, ¿entonces para qué vienes a predicarme aquí? ¿Aun tengo remedio? Pero si tengo remedio entonces contradecirías la Biblia, que dice claramente ya estoy condenado para la eternidad. En otras palabras, ahórrate esfuerzos. Y predícales a almas “salvables”. Yo no soy una.

Anónimo dijo...

Dios es tan excelente padre que nos dio todo su poder mas no nos dio el titulo de ser mas grande que el solo su hijo es quien tiene esa potestad y es la verdad que nos llevara a Jehova que la paz del señor jesus este con todos vosotros

Picazzo dijo...

Si Dios nos dio "todo su poder", y ni siquiera podemos eliminar el hambre del mundo, pues vaya mierda de "poder" y va mierda de Dios.

Si fuera a elegir una religión preferiría creer en Gandalf del Señor de los Anillos.