miércoles, 11 de julio de 2007

¿Qué es eso del "burden of proof"? (parte 1): trascendiendo a Babel


Cuando las personas quieren comunicarse entre sí, deben someterse a unas reglas de juego:

1) dominar un idioma
2) expresar ideas
3) escuchar ideas

Pero resulta que esto no les asegura que la comunicación sea efectiva o coherente.

Así surgen nuevas reglas, como por ejemplo:

4) sólo debe hablar una persona a la vez, sin gritar

Cumplir esta regla de por sí es una proeza. Pero si las personas logran someterse a ella, tienen una recompensa: pueden profundizar en el tema que les interesa. Así, cuando la gente se pone "profunda", se dan cuenta que necesitan reglas adicionales para comunicarse:

5) establecer la definición exacta sobre los conceptos que se discuten

6) estructurar los pensamientos de manera ordenada

Ya vamos progresando. Las personas que hasta aquí llegan, se dan cuenta que el haberse sometido a tantas reglas tiene una gran ventaja: de la comunicación de ideas pueden surgir nuevos conocimientos e ideas. Cuando esto ocurre, las personas entusiasmadas notan que les hace falta algo más, para evitar que tanto conocimiento se les venga encima. Es entonces cuando:

7) establecen un sistema lógico para organizar y analizar el conocimiento.

Y helo ahí: ¡el nacimiento de la ciencia! Y bravo a Aristóteles, a quien le debemos gran parte de ese empuje racional.

Si algo admiro de la comunidad científica, es que han podido ponerse de acuerdo en cómo comunicarse. Gracias al lenguaje común, el lenguaje científico, cuya virtud es que no importa de qué cultura, edad, raza, sexo, religión, filosofía, sea un científico, siempre va a poder comunicarse claramente con otros científicos. Esta es la ventaja que tiene la ciencia sobre todo el resto de sistemas de pensamiento y las religiones. Mientras los religiosos se matan entre sí, los científicos construyen mundo. Mientras los ideólogos se acusan entre sí, los científicos hallan respuesta a problemas que atañen a toda la humanidad. ¿Por qué? Porque en la ciencia se habla un mismo idioma.

Y tú, lector quizá te preguntes cuál es la clave que ha permitido que los científicos hayan alcanzado ese estado. La respuesta es que tras cientos de años, incluyendo luchas y derramamiento de sangre, se ha logrado crear un sistema sólido, en el que todos tenemos derecho a participar, siempre y cuando cumplamos con una regla:

Antes de que una idea propuesta sea aceptada como correcta, se debe comprobar su veracidad.

(Entiendo que a los religiosos que estén leyendo esto les entre una repentina piquiña en el culo. Ok, no se preocupen. Démosle un minuto para que abandonen la sala...)

Y el primer principio que hace funcionar a ese sistema es el llamado "burden of proof" (la carga de la prueba.) Lo digo en inglés porque me gusta más la palabra burden, ya que tiene una connotación de "peso", "angustia", "sacrificio". Sí, los científicos cada día viven un viacrucis, que ni el católico más fervoroso puede imaginar. En el mundo científico, podrán existir charlatanes escondidos. Pero ninguno se libra de esto: El que abre la boca primero, es quien explica.

(continúa)

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