domingo, 1 de julio de 2007

Los fucking niños

Antes de que me coman vivo... ¡me llevo bien con los niños! Me encanta ver reir a los niños, enseñarles a pintar y dibujar. Me gusta lo listos que son. En fin, no tengo nada en contra de los niños. De lo que quiero hablar es de esta mega-idealización que tenemos en nuestras cabezas sobre ellos. En la vida, vamos asumiendo ideas que nunca cuestionamos. Una de esas ideas es que ponemos a los niños en un pedestal, como si se tratase de un género cuasi-divino, o algo parecido.

Creo que lo que me hizo despertar la alarma sobre este asunto fue al ver la película Titanic. Cuando vi eso de que en los barquitos de emergencia le daban prioridad a los niños, pensé, ohh qué bonito...pero, ¿POR QUÉ carajo la vida de un niño vale más que la de una persona, digamos, de 20 años de edad? Me parece una aberración. ¿Qué es lo que intentaban salvar en esos barquitos? ¿La inocencia? ¿La bondad? ¿Son los niños en verdad tan inocentes y buenos?

¿Buenos? Pues no lo creo. Cuando yo tenía 8 años, tenía unos compañeritos de clase que eran unos verdaderos hijos de puta. Y también unos vecinos que eran malos, para mandarlos a los leones. ¿Traviesos? No. MALOS. Cabrones. Maltratadores. Abusones. Terroristas. Yo recuerdo que para evitarme líos, siempre tenía que estar persuadiéndolos de que no jodieran tanto, pq luego yo también cargaba con los castigos. Eso era cuando no me jodían a mí...

¿Inocentes? Yo supe lo que era el sexo entre los 7 y 8 años. Bien fácil. Un día vi una película en HBO. Y déjenme decirles, que a los 4 años de edad, me excitaba con el culo de Iris Chacón, y tenía que ponerme un cojín entre los muslos para que mi madre no me viera el palillo estirao.

Foto: ¡Helo ahí! Un culo a prueba de inocencia.

Así que, ya que no eramos ni buenos ni inocentes, me pregunto si mis amiguitos y yo aun hubieramos merecido ser metidos en uno de esos barquitos de salvación...

Yo pienso que tras tanta ñoñería con los niños lo que se esconde es parte del programa cristiano tradicional. Los musulmanes, por ejemplo, no tienen estos complejos de mierda con los niños. Por eso no tienen ningún problema con darles un AK-44 a un pila'e mierda de 9 años. Pero los cristianos sí tienen problemas. Y tras su manera de pensar se esconde un mensaje muy contradictorio. Primero, los niños, según los cristianos, valen más que los adultos porque los adultos ya cumplieron seguramente con su función reproductora. Y los niños no han mojado el pajarito y aun tienen muchos polluelos que traer al mundo. Sí, valemos porque nos reproducimos. Somos "god-adulators breeders". (Ver mis post "Esos matrimonios católicos" y "¿Por qué alabar a Dios?"). Y en segundo lugar, los niños valen más que los adultos porque aun "no saben" lo que van a hacer cuando sean adultos: mojar el pajarito. Sip, valen porque aun son "inocentes". Y cuando hablamos de "inocencia", no hablamos de bondad, sino de ignorancia sobre el sexo. Pero, hoy día, ¿habrá algún niño que no sepa de sexo?

Así que, lo que salva a un niño en el Titanic es no saber ni haber hecho lo que se supone que hacen todos los humanos grandes. Pero esto no es más que un delirio de los adultos, que así como se inventan a un Dios que encarna todo lo que el hombre debería ser, inventan también a un niño que representa todo lo que el ser humano debería ser. Sí, el niño es una pseudo-imagen de Dios; un facsímil razonable. Pero la realidad es que la mayoría de los niños, una vez cumplen cierta edad, se convierten en verdaderos cabroncillos. Si no es así, explíquenme cuándo ocurre la transición entre un niño y un asesino, o cuándo ocurre la transformación de un niño hacia un maltratador, o cuándo aquella niña inocente se convirtió en la actriz porno que hoy nos acompaña en las pajas.

Esas "transiciones" no ocurren de un día para otro. No es algo como, "hoy cumplí 18 años, ya no soy inocente y bueno, y de ahora en adelante me dedicaré a putearle la vida a medio mundo." O "Ya puedo votar, ahora te enseñaré mis tetas." No. Las personas, antes de ser adultas, ya van mostrando su naturaleza y de qué pata cojean. La mayoría comenzamos a mostrar nuestras tendencias egoístas antes de los 5 años. (Si no, que le pregunten al viejo que todos los años se viste de Santa Claus en Plaza las Américas.) Así pues, la "niñez" no es una cualidad con la que podamos medir el valor de alguien. La niñez no es un valor, sino un estado biológico accidental. Ser niño no significa nada en términos humanos, sino carecer de un buen número experiencias. Por eso no deberíamos basarnos en la edad cronológica para valorar a nadie. Por eso quiero que alguien me explique la manera en que poseer experiencias va haciéndote menos merecedor de tu barquito.
Foto: El Divino Niño. Ídolo perfecto para una sociedad que idealiza la niñez. Póstrate ante él y alaba su inocencia.


Bueno, no me quiero extender más aquí. Pero me gustaría terminar diciendo que no es que infravalore a los niños. Sino que, sobre la edad, valoro el tipo de experiencias que los seres humanos tienen. Yo pienso que lo que debía salvar a los adultos del Titanic era precisamente el hecho de que eran personas experimentadas, individuos con un plan de vida propio, con esposa, con hijos. En fin, con una serie de responsabilidades sociales y familiares que los hacían indispensables. Pero que alguien me diga a mí, ¿qué hace a un niño indispensable en nuestra sociedad? Nada. Los niños son como conejitos. Futura carne de cañón. Y si se mueren, los lloramos. Pero la sociedad sabe cómo recuperarse relativamente rápido de esto. "Ay, se nos fue un ángelito!", dicen. Qué bonito. Fue directo al cielo, así que no nos preocupemos. En cambio, si un adulto muere, hay que pensar en quién va a mantener a sus hijos huérfanos, quién va a arar la tierra, quién va a darle de comer a los puercos, quién va a sostener la familia. Ahhh, eso es otra historia. Eso sí que no se resuelve con el argumentito del angelito, ¿verdad?

A lo que quiero llegar es que socialmente hablando, si nos quitamos todo ese idealismo cristiano de nuestra testa, nos damos cuenta que un adulto suele ser muchísimo más valioso y esencial que un niño. Y que por lo tanto, merece su propio barquito de salvación. Los adultos son conciencias individuales, formadas, únicas. ¿Los niños? Esos brotan como conejos.

1 comentario:

Roy Batty dijo...

"salven ninhos y mujeres primero".

yo se que yo no sufro de sindrome premenstrual o ya en mi vida no existe Quiles (el bravucon de la escuela elemental) pero no es facil ser hombre. somos tan indispensables.